
Los padres de Sheila no veían con buenos ojos una boda con Obama.
Por: Agencias
Estados Unidos.- Prácticamente se ha escrito todo lo relacionado con Barack Obama, el presidente que ocupó la Casa Blanca de 2009 a 2017. Numerosos libros han tratado de describirlo, pero su última biografía (âRising Starâ), escrita por David J. Garrow, desvela un dato hasta ahora desconocido para la mayoría: Barack le pidió matrimonio a una novia anterior a Michelle. Era dos aí±os más pequeí±a que el predecesor que Trump y vivieron un idilio en la época universitaria, cuando ambos vivían en Chicago. Ella ahora es profesora en la Universidad de Oberlin (Ohio) y ha participado en âRising Starâ para contar detalles de aquel noviazgo. âEn el invierno de 1986, cuando fuimos a visitar a mis padres, él (Barack Obama) me pidió matrimonioâ, confiesa ella a Garrow. Al parecer los familiares se opusieron a dar ese paso al considerarla demasiado joven aún con sus 23 aí±os. Sheila le contestó que âtodavía noâ y siguieron juntos como novios. El autor del libro, que ganó un Premio Pullitzer por la biografía de Martin Luther King Jr, describe al joven Obama como una persona con grandes ambiciones políticas. Desde edad temprana le dijo a sus amigos que quería ser alcalde de Chicago, senador, gobernador de Illinois o que quería trabajar en algún ministerio. A unos pocos elegidos, entre los que estaba Jager, les dijo que su verdadera intención era convertirse en presidente de Estados Unidos. Precisamente esa fuerte ambición por destacar en la política fue la causante de que la relación entre Obama y su novia previa a Michelle se rompiera. A principios de 1987, cuando Barack tenía 25 aí±os, cambió su personalidad. âSe convirtió en alguien muy ambicioso de pronto. Recuerdo claramente cuando ocurrió esa transformación. Llevábamos cosa de un aí±o juntos y ya tenía en su punto de mira convertirse en presidenteâ, recuerda Jager en el libro. Unos aí±os más tarde, Barack conoció a Michelle y ahí surgió un amor que los ha mantenido juntos desde entonces. Jager siguió con sus estudios y contactó alguna vez más, de manera esporádica, con su ex mediante cartas cordiales. Echando la vista atrás recuerda que Obama tenía âuna profunda necesidad de ser amado y admiradoâ. Obama tenía âuna profunda necesidad de ser amado y admiradoâ En la biografía Garrow profundiza sobre la importancia que tenía para Obama la imagen que ofrecía. Se detalla la idea de que para cumplir âsu destino políticoâ debía ofrecer una identidad plenamente afroamericanaâ. Barack, según el libro, pensaba que tener una cónyuge de distinta etnia podría obstaculizar sus aspiraciones de futuro. Para ello era mejor alguien del perfil de Michelle antes que el de Sheila.
Con información de La Vanguardia.