
Piedras Negras, Coahuila. - Las personas que recientemente han sido admitidas en la casa de “Cristo Rompe las Cadenas”, muestran un deterioro bastante grave en el estado físico y mental de los adictos al cristal, estableció Oscar Arce Reyna.
El pastor del ministerio comenzó que se trata de personas que duran de dos a tres meses con el efecto de las sustancias, por lo que el tiempo para su rehabilitación se prolonga un poco más de lo habitual.
Indicó que el estado de alucinación con el que llegan los hace ver que tienen gusanos en el cuerpo, por lo que se autolesionan para quitárselos además de otras personas que se la pasan hablando solos y bastante alterados.
Arce Reyna agregó que la mayoría de ellos logra superar su problema y se vuelven historias de éxito de que sí se pueden sanar y reincorporar la sociedad sin ningún problema.
madps