
Piedras Negras, Coahuila; 3 de octubre del 2032.- Su bastón es su mejor compañero. Cantarle al amor, su forma de vida. Ver la vida de color verde es como Pablito, como se le conoce en Piedras Negras, vive el día a día.
Entrevistado por Super Channel 12 y Radio Zócalo, Pablo Romero Esquivel nos muestra su talento. ¿Dónde? Debajo de la sombra de un frondoso árbol verde en su tierra, Piedras Negras.
Pablito explica que en su repertorio musical tiene memorizadas alrededor de 500 canciones, aprendidas gracias a que su hermano, que en paz descanse, desde niño le enseñaba todo lo que le enseñaban a él.
“Él estaba en la preparatoria y cuando yo era niño me ponía a practicar en la casa de mis padres”, recordó.
Pablo Romero relata que se gana la vida con su guitarra, trabajando en los bares, restaurantes y en fiestas; además, es invitado a tocar en serenatas e incluso en los panteones.
Ello gracias a que toca canciones rancheras, boleros, canciones del “recuerdo” como de Álvaro Carrillo y Agustín Lara. De todas, su favorita es Cerezo Rosa.
Recordando su niñez, Pablito cuenta que, hasta donde tiene entendido, empezó a tener problemas de visión desde que tenía meses de nacido, aunque sí veía poco lo que le permite recordar los colores. Aunque sus padres intentaron llevarlo a distintos médicos, al final perdió la vista a los cinco años.
“En ese tiempo la ciencia no estaba tan avanzada, porque a mí me vieron doctores de la Ciudad de México y me vio uno en San Francisco, California… Me acuerdo que me gustaba mucho el color verde, me daba la impresión de alegría.”
IZN