
Tras el análisis de las diversas muestras recogidas los científicos sospecharon que algunos murciélagos podrían albergar el covid.
Por AFP
Ciudad de México.- Científicos del Instituto Pasteur de París anunciaron que descubrieron en murciélagos del norte de Laos una cepa de virus muy parecida a la del SARS-CoV2 que originó el covid-19.
Las conclusiones de esa investigación están disponibles desde este miércoles, 22 de septiembre de 2021, en la plataforma científica âResearch Squareâ, en libre acceso.
Es un estudio que aún no fue evaluado de forma independiente por otros investigadores, antes de ser publicado en una revista científica, como sucede habitualmente.
Los investigadores franceses, junto a sus pares del Instituto Pasteur de Laos y de la universidad nacional de ese país, llevaron a cabo entre finales de 2020 y principios de 2021 una misión en el norte de Laos para analizar diferentes especies de murciélagos que viven en grutas calcáreas.
Tras análisis de las diversas muestras recogidas, y gracias a datos coincidentes, âsospechamos que algunos murciélagos insectívoros podrían albergar el virusâ.
Las muestras fueron recogidas en una región que forma parte de un inmenso relieve kárstico, con formaciones geológicas calcáreas, ideales para albergar a colonias de murciélagos, que se extiende desde Laos hasta el norte de Vietnam y el sur de China.
Las secuencias de los virus hallados en los murciélagos son casi idénticas a las del SARS-CoV-2 (el nombre científico del virus del covid-19) y los investigadores pudieron demostrar que es capaz de contaminar células humanas.
Sin embargo, los virus analizados carecían de lo que se conoce como âsitio de clivaje de la furinaâ, una función presente en el SARS-CoV-2, que activa la proteína Spike.
Esa proteína es la que permite al virus mejorar su poder de penetración en las células humanas, y por ello, es la clave del poder patógeno del virus que se ha propagado por todo el planeta.
Varias hipótesis podrían explicar ese eslabón perdido en los virus recién analizados, explica Marc Eloit.
Pero la pregunta más sensible es otra: â¿cómo es posible que el virus de los murciélagos hallado en las cavernas fuera a parar a Wuhan?â una ciudad que se halla a 2 mil kilómetros más al norte.
Wuhan es la ciudad china y origen oficial de la pandemia del covid-19.
Por ahora no hay respuesta clara a este interrogante.
Sea como sea, este estudio âsupone un gran avance en la identificación del origen del SARS-CoV-2â, estima Eloit.
Su principal conclusión sería que existen virus muy cercanos al SARS-CoV-2 en los murciélagos, capaces de infectar al hombre sin animal intermediario, como el pangolín.
A finales de agosto, un grupo de expertos a los que la Organización Mundial de la Salud (OMS) encargó un informe sobre el origen del covid-19 advirtieron que las pesquisas se hallaban en un âpunto muertoâ.
Los científicos que lanzaron la seí±al de alarma formaban parte del equipo de 17 investigadores que la OMS mandó a China, donde tuvieron que trabajar junto a otros 17 investigadores chinos.
Esa pesquisa inicial, en el mes de enero, desembocó en un informe conjunto del 29 de marzo, que no aportaba una respuesta clara a las incógnitas.