
Piedras Negras, Coahuila; 03 de diciembre del 2020. - Tres años después de haber denunciado penalmente al padre Juan Manuel Riojas Martínez por el delito de violación, Javier 'N' recibió una indemnización millonaria por parte de la Diócesis de Piedras Negras, la primera en la historia del país.
Según trascendió este jueves por la tarde, la víctima y su equipo de defensa fueron notificados del pago de dicha suma, que ronda aproximadamente los dos millones de pesos, como parte del proceso en contra de quien fuera rector del Seminario de ésta frontera.
Aunque tanto el abogado defensor, Hugo Flores, como el propio Javier, no confirmaron la resolución, fuentes judiciales informaron a Radio Zócalo y Súper Channel de la misma, lo que marca un precedente histórico en contra de la Iglesia Católica en México.
Además, la Diócesis expresó, a través de un corto comunicado, que han actuado en justicia atendiendo a las mejores prácticas y recomendaciones nacionales e internacionales en la atención a víctimas. En dicho documento, monseñor Garza Treviño expresó que está firmemente comprometido con los principios de tolerancia cero y ni un caso más, como lo ha pedido el Santo Padre.
Aunque el comunicado no confirmó el monto otorgado a la víctima, trascendió que la mayor parte de dicho dinero servirá para cubrir la defensa así como diversos trámites legales de la víctima, que en marzo de 2017 relató en exclusiva a Grupo Zócalo el abuso sexual que sufrió en el seminario, todavía siendo menor de edad, por parte del Padre Meño.
A pesar de que por la vía penal solamente Riojas Martínez fue procesado y sentenciado con 15 años de prisión, la Diócesis de Piedras Negras y el Obispo Alonso Gerardo Garza Treviño fueron denunciados por la vía civil, misma que resolvió a favor de Javier "N".
COMUNICADO DE LA DIÓCESIS DE PIEDRAS NEGRAS
El doloroso asunto de Javier N, ha sido atendido integralmente por la Diócesis de Piedras Negras siguiendo las disposiciones de la Santa Sede, así como las de la legislación mexicana; poniendo en el centro de la atención eclesial a la víctima.
La vertiente jurídica ha sido cerrada en su totalidad, tanto por lo que hace a la responsabilidad penal, como la civil. Hemos actuado en justicia atendiendo a las mejores prácticas y recomendaciones nacionales e internacionales en la atención a víctimas.
Expreso mi más firme compromiso con los principios de tolerancia cero y ni un caso más como lo ha pedido el Santo Padre.
Por respeto a los derechos humanos que asisten a la víctima y a las demás partes intervinientes, es todo lo que puedo comentar.