
La interrupción legal del embarazo va más allá de ideas morales o religiosas, dice diputada.
Por Ernesto Acosta
Saltillo, Coahuila.- El Congreso del Estado analizará la propuesta para despenalizar el aborto en Coahuila, iniciativa presentada por la diputada Claudia Isela Ramírez Pineda (PRD), quien afirmó que la interrupción legal del embarazo va más allá de ideas morales o religiosas.
âUn embrión en las primeras semanas de gestación no es un nií±o, como una semilla recién plantada no es una planta; pueden llegar a serlo en el futuro, pero aún no lo sonâ, expresó.
âEn consecuencia y bajo el argumento de carácter bioético y científico, lo que distingue al ser humano es su corteza cerebral, la cual en el embrión de 12 semanas no está formada, por tanto, no experimenta dolor, ni ninguna otra percepción sensorial, razón por la que dentro de ese lapso, el embrión no es un individuo biológico caracterizado, ni una persona, ni un ser humanoâ.
En México 6 de cada 10 embarazos no son deseados o planeados, según la Encuesta Nacional de Salud Reproductiva, y se calcula que cada aí±o unas 120 mil mujeres buscan tratamiento en los hospitales públicos por complicaciones causadas por abortos mal practicados. En el país se registran entre 750 mil y un millón de abortos clandestinos al aí±o.
âA pesar de que la Constitución establece en su Artículo 4º que âtoda persona tiene derecho a decidir de manera libre, responsable e informada sobre el número y el espaciamiento de sus hijas e hijosâ, se sigue criminalizando el aborto bajo el argumento falaz de que se está cometiendo un asesinato.
âCon esa ficción, los movimientos pro-vida pretenden cerrar el debate, pero ningún argumento puede llevar a la insólita conclusión de que un embrión es igual a un nií±o nacido, por lo que no es ético tratar de convencer a través de la difusión de imágenes de bebés que claman por su vida mientras son sangrientamente despedazados para mostrar al aborto temprano como un crimen horrendo e injustificableâ.
A 98 aí±os de que se despenalizara el aborto en la Unión Soviética, a 53 en Cuba y apenas 11 aí±os en la Ciudad de México, sigue la mitad del territorio nacional en contra de la interrupción del embarazo.
âSeguimos ignorando el Artículo 4º de la Constitución, vivimos en un país que continúa en la época de la Colonia, donde las mujeres no tenían más remedio que aceptar los hijos que llegaran.
âLa interrupción legal del embarazo es un problema de desigualdad social, en el cual, quienes tienen la posibilidad de viajar a la Ciudad de México gozan de ese derecho, y las que no, tienen que enfrentar a la justicia, en aras de cumplir con un estándar moral que se nos ha impuesto. No estamos castigando el aborto, estamos castigando la pobreza, la falta de educación y de oportunidadesâ.
Ramírez Pineda aseguró que el aborto es un problema de salud pública que debe combatirse; sobre todo, âes un derecho fundamental que estamos obligados a garantizar constitucional y convencionalmente.
âUn verdadero compromiso con los derechos humanos sería que dejemos de criminalizar a la mujer por tomar decisiones sobre su cuerpo, que dejemos atrás el dogma, el fanatismo, la ignorancia y que caminemos juntos hacia una garantía eficaz de los derechos sexuales y reproductivos de las mujeresâ.
Seí±aló que como legisladores pueden estar de acuerdo o no con la iniciativa, pero las creencias personales y morales no los eximen de cumplir con la obligación legal de garantizar un marco jurídico que proteja a las mujeres.