
El obispo Raúl Vera, en su mensaje de Navidad, llamó la atención de la sociedad sobre la situación de injusticia social de los sectores más pobres e ignorados de la sociedad.
Por: Reforma
Saltillo, Coahuila.-Â Se desconocen sus nombres y su pasado, lo único que se puede afirmar de ellos es que son muchos más de los que podemos ver y que su futuro, de no ser modificado por los buenos corazones y voluntades, será malo y desolado.
Son âlos nadieâ que el obispo Raúl Vera abordó en su mensaje de Navidad: indigentes, migrantes, enfermos, campesinos, adictos, nií±os que existen pero que parecen no importarle a todos los que pasan apresurados en busca del mejor regalo para dar la noche de hoy, o la mejor carne para compartir en la mesa.
Extienden las manos por horas en busca de dinero, sí, pero también de atención, de un abrazo que no se atreven a pedir, una mirada de amor que llevan aí±os, toda una vida quizá, sin sentir.
âA los ânadieâ, se les niega un mínimo de reconocimiento a su dignidad inherente, misma que hay que reivindicar para hacer de ellos personas que se conviertan en sujetos con rostro y nombre específicoâ, escribió fray Raúl Vera en su mensaje.