
Seguidores del gobierno venezolano irrumpieron en el Palacio Legislativo. Cinco asambleístas fueron hospitalizados y los periodistas fueron obligados a abandonar el sitio.
Por: AFP
Caracas, Venezuela.-Â Seguidores del gobierno venezolano hirieron ayer a siete diputados, tres de los cuales presentaron sangrado severo en la cabeza, al irrumpir violentamente en la sede del Parlamento controlado por la oposición, que permaneció unas nueve horas bajo asedio de oficialistas.
Con palos y tubos, un centenar de personas, algunas encapuchadas, entraron al Palacio Legislativo, donde se celebraba una sesión solemne por el Día de la Independencia, y detonaron bombas de estruendo en jardines y pasillos, creando pánico y caos.
Entre el humo de los explosivos, golpearon a los diputados y a otros funcionarios, y obligaron a periodistas a bajar sus cámaras y abandonar el sitio, sin que fueran contenidos por la Guardia Nacional.
Cinco de los asambleístas debieron ser hospitalizados, el más grave fue Américo de Grazia, que convulsionó y sufrió una gran herida en la cabeza.
âEsto no duele más que ver todos los días cómo perdemos el paísâ, declaró Armando Armas en una ambulancia con la cabeza vendada.
âUn secuestroâ
Manchas de sangre quedaron en las paredes. Para resguardarse, trancaron las puertas de algunos salones con alfombras y muebles. Varios vehículos sufrieron destrozos y algunos diputados quedaron con las ropas rasgadas.
El jefe legislativo, Julio Borges, calificó como un âsecuestroâ el asedio que hubo tras la incursión, que mantuvo encerradas a unas 350 personas entre legisladores, periodistas e invitados extranjeros hasta caer la noche.
Venezuela vive desde hace tres meses protestas que dejan 91 muertos, en las que los opositores exigen la salida del presidente Nicolás Maduro y rechazan su llamado a una Asamblea Constituyente, en medio de la devastadora crisis económica.
âNo nos vamos a intimidar con estos actos de violencia. Aquí nadie se rinde contra esta dictadura. No nos vamos a soportar una Constituyente comunistaâ, dijo el vicepresidente legislativo, Freddy Guevara.
âClase apátridaâ
Antes de la incursión, el vicepresidente Tareck El Aissami encabezó un sorpresivo acto en el hemiciclo junto con el jefe de la Fuerza Armada, Vladimir Padrino López, ministros y partidarios chavistas, para conmemorar la independencia.
âEstamos en las instalaciones de un poder que fue secuestradoâ, dijo El Aissami al convocar a âlos excluidos por el modelo capitalista y por esta clase política apátrida (oposición)â a ir al Parlamento a reafirmar su compromiso con la revolución.
Posteriormente, simpatizantes del Gobierno se apostaron frente al Legislativo, lanzando consignas contra los opositores y la fiscal general, Luisa Ortega, devenida en la mayor adversaria de Maduro tras aí±os de línea oficialista.
Los incidentes ocurrieron mientras Maduro encabezaba un desfile militar por la fiesta patria, en el que se refirió a los sucesos del Parlamento como âhechos extraí±osâ.
âCondeno absolutamente estos hechos, hasta donde los conozco. No voy a ser nunca cómplice de ningún hecho de violenciaâ, dijo Maduro sin admitir que quienes entraron al Legislativo fueran seguidores suyos.
Voces de condena
Borges dijo haber informado de lo ocurrido a países latinoamericanos, la Unión Europea, el Vaticano y la OEA. âHay una condena mundial a lo que sucede en Venezuelaâ, aseguró.
âEs un ataque a los principios democráticosâ, denunció Estados Unidos, mientras Mercosur lo consideró un âavasallamientoâ del Ejecutivo sobre el Parlamento.
En octubre pasado, grupos chavistas entraron a la fuerza al hemiciclo, dejando también varios heridos. El propio Borges recibió el aí±o pasado un botellazo en la cara cerca de la Asamblea.
El secretario general de la Organización de los Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, condenó con energía los actos de violencia, a los que calificó como âinconstitucionales e ilegalesâ.
En una nota oficial, el diplomático uruguayo aseguró que el Gobierno de Nicolás Maduro âpretende instaurar la violencia institucional del Estado, en una guerra sucia contra el pueblo incluyendo uno o varios muertos por día, como si se tratase de una nueva normalidadâ.
Esa situación, dijo Almagro, âno puede ser aceptada por nadieâ, porque no se trata de temas de política âsino de valores y principios no negociablesâ.
Durante el desfile, Maduro exigió a la oposición condenar la violencia en las protestas y el ataque del 27 de junio, cuando un policía lanzó desde un helicóptero cuatro granadas contra el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) en Caracas.
âQuisiera que la derecha condenara el ataque terrorista con bombas y balas, de un criminal que estamos buscandoâ, dijo el Presidente.
Más destrozos
Diputados de la oposición también denunciaron allanamientos y arrestos de varios jóvenes por parte de las fuerzas del orden en una zona del oeste de Caracas, donde militares y agentes del servicio de inteligencia, según el antichavismo, destrozaron parte de los edificios que registraron.
El legislador Richard Blanco, indicó en su cuenta de Twitter que decenas de funcionarios del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin) y de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB), se llevaron detenidos a jóvenes del complejo residencial Victoria y a otros dos de el Alto Alegre, ambos en la parroquia El Paraíso de la capital.