
Violencia contra hombres, un problema 'normal' para la sociedad.
Por AgenciasÂ
Ciudad de México.- En el hogar hay más asesinatos de mujeres y en el espacio común de varones; es un hecho invisibilizado: investigadores; 88 por ciento de homicidios en 2015, fue contra varones
Si bien México es un país en el que hay un alto índice de violencia contra las mujeres, ésta también existe para los hombres y sus números son imprescindibles, ya que 88 por ciento de los homicidios registrados en 2015 fueron cometidos contra hombres; sin embargo, uno de los principales problemas de esto es que se ha normalizado, coinciden académicos e investigadores.
De acuerdo con el doctor en sociología y demografía, Juan Guillermo Figuera Perea, la sociedad y su visión de normalizar este tipo de violencia ha causado que se hable poco al respecto, y en gran medida se debe a la visión que se tiene de cómo debe ser un hombre: un macho, no llora, es aguantador, es peleonero, es violento, entre otras características.
Esto, explicó el académico durante el Primer Congreso Continental de Teología Feminista, en la Universidad Iberoamericana, provoca que la sociedad observe la violencia entre y contra los hombres como algo normal, por ello âpoco se ha hablado de este temaâ.
Explicó que, por ejemplo, cuando dos hombres están peleando (como también sucede en las escuelas), o uno mata a otro, no hay un escándalo social, sino que se observa como un acontecimiento normal por la naturaleza violenta de los hombres, contrario a lo que sucede cuando estos casos son en contra de las mujeres.
La antropóloga y feminista, Marta Lamas, coincidió en que las agresiones contra los varones no escandalizan como la femenina debido a la normalización de la visión de la sociedad en torno a ésta.
âEstamos inmersos en una cultura que dice que no hay que golpear a una mujer ni con el pétalo de una rosa. Entonces si alguien mata a una mujer es noticia y escándalo. La violencia contra hombres está más naturalizada y no escandaliza como la ejercida de hombres contra las mujeres o mujeres contra mujeresâ, aseguró.
Coincidieron en que, desde la infancia, por ejemplo, a los nií±os se les enseí±a a que si un compaí±ero en la escuela los agrede, éste también responda, por lo que la violencia, por mínima que sea, se aprecia como algo normal y como parte del ser del hombre.
Cifras del Instituto Nacional de Geografía y Estadística (Inegi) indican que en 2015 se registraron 20 mil 762 muertes por homicidio en el país, de las cuales 18 mil 293 fueron de hombres, dos mil 383 de mujeres y 86 más no fueron especificadas.
Ante este panorama, Figueroa Perea explicó que no se pretende minimizar el fenómeno de los feminicidios en México, donde diario son asesinadas siete mujeres, sino encontrar soluciones a ambas problemáticas y que no sean normales para los mexicanos.
Decir que hay más hombres asesinados que mujeres no es boicotear la lucha contra los feminicidios, como algunos podrían interpretar. Hay que contrarrestar la muerte de los hombres y de las mujeres. No hay que acostumbrarnos a las muertes de los hombresâ, afirmó el filósofo.
De acuerdo con el Estudio Mundial Sobre el Homicidio 2013, de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC), a nivel mundial 79 por ciento de las víctimas de homicidio son hombres y 95 por ciento de los homicidas también son varones.
LAS MARCAS DE LA MUERTE EN MíXICO
Desde 1990 hasta 2015 los casos de homicidios en el país fueron cometidos, principalmente, contra hombres y han ido en aumento, mientras que los de mujeres, aunque también se incrementaron están muy por debajo en números.
De acuerdo con el Inegi, en 1990 12 mil 932 hombres y mil 519 mujeres fueron asesinados, pero en 2015 las cifras pasaron a 18 mil 293 y dos mil 383, respectivamente; es decir, en 25 aí±os aumentaron 41.5 por ciento los homicidios contra varones y 56.8 por ciento el de mujeres.
Los últimos datos de este instituto precisan que hace dos aí±os las entidades con más homicidios contra varones son el Estado de México, con dos mil 274; Guerrero, con dos mil 191; Chihuahua, con mil 394; Jalisco, con mil 82 y Sinaloa, con mil 40.