Por: EFE
Washington, Estados Unidos; 26 de marzo.- Un gran jurado federal en Ohio presentó cargos contra dos compañías farmacéuticas chinas y seis de sus ciudadanos por suministrar precursores químicos para fentanilo, mientras un juez sentenció a un miembro clave del Cártel de Sinaloa a más de 15 años de prisión, en una serie de acciones coordinadas anunciadas por el Departamento de Justicia de Estados Unidos.
Las acusaciones y la sentencia forman parte de una ofensiva legal contra la cadena de suministro internacional de drogas sintéticas y los cárteles mexicanos que las distribuyen.
Empresas chinas acusadas de suministrar precursores
Las empresas Shandong Believe Chemical y Shandong Ranhang Biotechnology fueron acusadas de conspiración de narcotráfico y lavado de dinero. Según la acusación, vendieron abiertamente agentes químicos utilizados para fabricar y adulterar fentanilo a redes criminales, aceptando pagos mediante criptomonedas.
Los cargos también incluyen el intento de brindar apoyo material al Cártel del Golfo.
Miembro del Cártel de Sinaloa condenado en Georgia
En un caso separado, José Guadalupe Favela, de 68 años, fue sentenciado a 188 meses (más de 15 años) de prisión. El ciudadano mexicano, identificado como miembro clave del cártel de Sinaloa, fue condenado por su rol en una organización de distribución de metanfetaminas y cocaína con base en Monroe, Georgia.
La evidencia demostró que coordinaba el traslado, resguardo y entrega de drogas, además de mantener contactos para su comercialización.
Durante la investigación del caso Favela, intervenciones telefónicas revelaron preparativos para una posible visita a Estados Unidos de Ovidio Guzmán, hijo de Joaquín “El Chapo” Guzmán. El fiscal federal William R. Keyes confirmó que dicha visita al final no se concretó.
Armero de Arizona acusado de vender armas a cárteles
En una tercera acción, el Departamento de Justicia acusó a Laurence Gray, propietario de una armería en Arizona, de conspiración e intento de proporcionar armas de fuego a cárteles mexicanos.
Estas organizaciones, incluidos los cárteles Jalisco Nueva Generación (CJNG) y de Sinaloa, están designadas como organizaciones terroristas por el gobierno de Washington.
Estos casos subrayan la estrategia de las autoridades estadounidenses de atacar tanto la cadena de suministro químico internacional como las redes de distribución y financiación de los cárteles en su propio territorio.