Ciudad de México.- Al menos 13% de los mexicanos ha sido víctima de robo de identidad por el uso indebido de sus datos personales, mientras que 37% de las computadoras que procesan información biométrica han registrado intentos de infección por malware, de acuerdo con un reciente informe de Kaspersky.
La investigación advierte que las características biométricas —como huellas dactilares, reconocimiento facial, iris o voz— están cada vez más presentes en trámites oficiales, accesos a oficinas, dispositivos móviles, servicios financieros y plataformas digitales.
El problema radica en que, a diferencia de una contraseña, si los datos biométricos son filtrados no pueden modificarse, lo que deja a los afectados en una situación de riesgo permanente.
“La biometría está cambiando la manera en que validamos nuestra identidad. Hoy se usa para acceder a oficinas y hasta para hacer pagos. Pero su adopción también plantea nuevos retos de seguridad”, explicó María Isabel Manjarrez, investigadora de seguridad en Kaspersky para América Latina.
El estudio también revela que más de la mitad de los mexicanos desconfía del uso de tecnologías como el reconocimiento facial o los escáneres oculares para autenticar su identidad en servicios bancarios digitales.
La especialista advierte que tanto usuarios como organizaciones deben reforzar sus medidas de protección para evitar que esta tecnología, creada para dar mayor seguridad, se convierta en una nueva vulnerabilidad.
iZN