
Por: The New York Times
México, 9 de marzo.- Las hojas de té extraen los metales pesados del agua, reduciendo significativamente la cantidad de plomo y otros compuestos peligrosos que la gente puede estar bebiendo sin saberlo, según un nuevo estudio.
Investigaciones recientes han puesto de relieve las posibles aplicaciones de las hojas de té usadas, desde biocombustibles hasta galletas sin gluten. Pero el nuevo estudio muestra un beneficio para la salud pública de algo que ya hacen innumerables personas. Según una estimación, cada día se consumen en el mundo unos 5000 millones de tazas de té.
En muchos países, el agua utilizada para poner el té en infusión está contaminada con plomo procedente de tuberías viejas. En Estados Unidos, nueve millones de hogares obtienen el agua a través de tuberías que contienen plomo, según la Agencia de Protección del Medio Ambiente. El plomo es especialmente peligroso para los niños. La exposición puede provocar retrasos en el desarrollo y problemas de comportamiento.
Los compuestos llamados catequinas de las hojas de té actúan como “pequeños ganchos de velcro” a los que se adhieren las moléculas de plomo.
El té blanco, en cambio, se somete a una preparación mucho más suave. Sus hojas permanecen lisas, ofreciendo menos superficie con la cual extraer los metales pesados del agua. Los entusiastas del té de hierbas pueden sentirse decepcionados al saber que el té de manzanilla tampoco filtra bien los metales pesados, probablemente porque se elabora con flores de manzanilla, no con hojas de té.
Aun así, estas distinciones entre los distintos tipos de té no fueron el factor más relevante. “Es mucho más importante el tiempo durante el que infusionas el té”, afirman expertos.
Los investigadores descubrieron que infusionar una taza de té negro durante cinco minutos podía eliminar el 15 por ciento del plomo del agua, lo cual es útil, pero “no existe un nivel seguro” de exposición al plomo, según la EPA.