
Noé Silva, propietario del extenso rancho que se encuentra en áreas del Quemado hacia la población de Spofford.
Eagle Pass, Texas.- De entre 20 mil a 30 mil dólares es lo que el dueño del rancho Burr ha pagado para reponer las cercanas dañadas, líneas de agua destrozadas, ventanas quebradas e inclusive tomando en cuenta el valor de armas de fuego que le sustrajeron.
Lo anterior se atribuye a la entrada ilegal de migrantes que en los últimos 3 años tuvo un incremento importante por la frontera de Eagle Pass y en su afán por escabullirse de las autoridades migratorias, usan los ranchos para evadirlas.
Noé Silva, el propietario del extenso rancho que se encuentra en áreas del Quemado hacia la población de Spofford, dijo que en los 8 años que tiene de instalarse en esa área, no vio tanto movimiento como en los tiempos más recientes.
“Antes apenas se veían de 2 a 3 personas caminar por esas zonas, pero conforme fue transcurriendo el tiempo, los grupos eran cada vez más grandes hasta que los vimos por montones”, aseguró.
Y es que los migrantes que ingresaban a estas propiedades privadas no sólo rompían las cercas con herramienta que ya traían consigo, sino que robaban alimento, agua inclusive vehículos para poder alejarse de la frontera.
Además, hubo quienes con los mismos autos causaban los daños al alambrado que rodeaba la propiedad.
Silva dijo atender la invitación del sheriff Tom Schmerber para ver qué solución les puede dar a los rancheros, ya que los gastos por los daños que ellos han tenido que cubrir por su cuenta, no les han sido repuestos por ninguna otra autoridad.
DGLJ