Pagó sobornos a empleados del condado de Maverick para lograr contratos y realizar proyectos de construcción.
Por: Eleazar IbarraEagle Pass.- El empresario mexicano de 62 años de edad, Germán GarcÃa Cano, fue sentenciado a 10 años de cárcel por cargos de soborno al facilitar cientos de miles de dólares por arrendamiento de equipo pesado empleado en proyectos de construcción para el condado de Maverick.
En los documentos judiciales se revela que GarcÃa Cano, era propietario de GGC Emterprises Inc. (GGC), una compañÃa que alquilaba maquinaria de ese tipo.
En el 2014 el 9 de octubre se habrÃa declarado culpable de un cargo de soborno a un agente de una organización que recibe fondos federales, además entregó dinero a empleados del condado para que se garantizara los contratos con la entidad.
Posteriormente, el 24 de febrero del 2015, Cano ya tenÃa programada su sentencia pero no se presentó a la corte, y ese mismo dÃa se emitió la orden de arresto en su contra, señala el comunicado de la Corte Federal de Del Rìo.
Ese mismo año pero en el mes de marzo, el Tribunal decomisar la fianza contra el empresario además de emitir una orden de caución y restricciones contra sus bienes materiales.
También, el gobierno de Estados Unidos embargó cuentas bancarias asociadas con el mexicano , incluida la recuperación de 10 mil dólares que transfirió a su hermana, sabiendo que estaba prófugo de la justicia.
El 8 de julio del 2021, Cano fue arrestado de nuevo y desde esa fecha está bajo la custodia federal.
‘Al pagar sobornos para recibir fondos del gobierno, Cano, fomentó una cultura de corrupción en el condado de Mavericks, socavando la fe del público en el gobierno. Junco con nuestros socios encargados de hacer cumplir la ley, continuaremos utilizando todos los recursos disponibles para erradicar la corrupción y responsabilizar a los malhechores’.
En este hecho participaron agentes del FBI, Asuntos Internos de La Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza, la DEA, División de Investigación Criminal de Seguridad Pública de Texas, Vigilantes de Texas y La Oficina del Sheriff del condado de Maverick.
Los fiscales federales adjuntos James Ward y Michael Galdo, con apoyo de Asuntos Internacionales del Departamento de Justicia, procesaron este caso.