
Industrias en México, a la espera de lo que Trump decida respecto al TLCAN.
Por Agencias
Ciudad de México.- México se había acostumbrado en los últimos aí±os a que los fabricantes de vehículos le dieran sólo buenas noticias.
Anuncios de inversiones, construcción de nuevas plantas, aumentos en la producción... la industria automotriz era motivo de orgullo para el país, séptimo productor de automóviles y cuarto exportador mundial.
Lo sigue siendo, pero 2017 arrancó con una noticia que dejó al Gobierno de Enrique Peí±a Nieto lamentándose, al peso sufriendo otra vez en un máximo histórico frente al dólar y a los mexicanos teniendo que enfrentar el hecho de que algunos de los temores por la llegada de Donald Trump a la Presidencia de EU se empiezan a hacer realidad.
El anuncio de la compaí±ía estadunidense Ford de cancelar una inversión de mil 600 millones de dólares para construir una nueva planta en el estado de San Luis Potosí, que iba a generar 2 mil 800 empleos, encendió las alarmas.
¿MEDIDAS DRíSTICAS?
âLa medida tiene un efecto mediático inmediato pero hay que poner el tema en su justo contexto, apegado a la realidadâ, aseguró Armando Amador Ortega, director del Centro de Desarrollo de la Industria Automotriz del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey.
Los planes de Ford en México habían sido objeto de cuestionamientos por parte del presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump.
En su campaí±a advirtió que emprendería acciones contra firmas estadunidenses que fabrican productos en México aprovechando los salarios más bajos y la existencia del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN).
EFECTO DOMINí
El mismo martes, horas antes del anuncio de Ford, Trump lanzó una amenaza de represalia económica a General Motors, la mayor firma automotriz de su país.
El magnate que se dispone a asumir la Presidencia el 20 de enero advirtió en su cuenta de Twitter que âGeneral Motors está enviando un modelo hecho en México del Chevrolet Cruze, a concesionarios de autos estadunidenses sin pagar impuestos a través de la fronteraâ.
â¡Fabríquenlo en Estados Unidos o paguen un alto impuesto en la frontera!â, dijo.
Por el momento General Motors, segundo armador en México con 650 mil unidades anuales, no dio ninguna indicación de que movería su producción.
Armando Soto, presidente de la consultora Kaso & Asociados mencionó que la decisión de Ford no pone en riesgo el objetivo que tiene la industria de alcanzar los cinco millones de unidades producidas al aí±o para 2020, desde los 3.5 millones actuales.
âNo creo que se cierre completamente una empresa en México para ir a ponerse nuevamente en Estados Unidos.
âPuede haber algunos proyectos de ampliación que se replanteen y eso lo vamos a saber en los primeros meses de este aí±oâ.
Soto por el momento no ve que pueda haber presiones sobre los fabricantes no estadunidenses instalados en México, pero cree que ello podría cambiar en caso de que Trump decida, tal como ha anunciado, renegociar o salirse del TLCAN.