
El clavadista terminó su carrera satisfecho, y agradeció a México, a su familia y a su entrenadora Ma Jin, quien fue su segunda madre.
Por:Â Grupo Zócalo
Ciudad de México. - Luego de tirar su último clavado en Juegos Olímpicos de Tokio 2020 y decirle adiós a su carrera como deportista, el multicampeón panamericano, multimedallista centroamericano, campeón del mundo y cuatros veces olímpico, Rommel Pacheco, arribó al aeropuerto de la Ciudad de México, en compaí±ía de su entrenadora Ma Jin, quien lo cuidó como si fuera su hijo.
Al atravesar las puertas, se causó un alboroto, y entre empujones y gritos de los policías que solicitaban despejar el área. Rommel se despide âcontento, feliz y satisfecho. En todos los entrenamientos y competencias lo di todo, corazón y pasión, no quedó nada de mí, feliz con todos los logros que tuve. Obviamente me hubiera gustado decir adiós con una medalla, pero no se pudoâ.
Para concluir, Pacheco le entregó la âestafetaâ a Osmar Olvera, a quien confía le irá muy bien en las próximas competencias.
âLes deseo el mejor de los éxitos. A Osmar le doy la batuta, la estafeta, él entra, yo me voy y lo hará muy bien, tiene una gran calidad, es un deportistas comprometidoâ, concluyó.
Información de Milenio