
La última mansión que habitó la Diva de la Banda volvió a cambiar de dueí±os a poco más de ocho aí±os de su lamentable muerte.
Por: Grupos Zócalo
Ciudad de México.- Han pasado ya ocho aí±os de la muerte de la cantante Jenni Rivera, sin embargo, su legado sigue dando de qué hablar gracias a su numerosa familia, a su música y a los bienes que en algún momento le pertenecieron, como es el caso de su antigua mansión de Encino, en California.
La propiedad fue vendida por los Rivera, en 2016, a Nick y Vanessa Lachey, quienes desembolsaron en aquel entonces $4,150,000 de dólares.
Tres aí±os después, la pusieron a la venta por $7,000,000 de dólares, sin embargo, fue hasta hace unos días que pudieron concretar la venta por $6,700,000 de dólares.
https://www.facebook.com/TeleSaltillo/posts/2867196933563304La identidad del nuevo propietario es desconocida, sin embargo, se sabe que no se trata de alguien famoso o vinculado al medio artístico.
El inmueble fue comprado por la Diva de la Banda en 2009 y fue habitado por ella, por Esteban Loaiza y por sus hijos, Chiquis, Jacquie, Michael, Jenicka y Johnny.
A pesar del gran significado que esa mansión tenía para los Rivera, su familia decidió deshacerse de ella por los altos costos de mantenimiento, pues tenían que pagar alrededor de $6,000 dólares mensuales en su cuidado.
âHa sido una decisión muy difícil de tomar, pero la tuvimos que tomar porque es lo más inteligente. Es una casa demasiado grande y esto es lo mejor. A veces la casa se siente muy vacía porque es demasiado grande y ya no está mi madre en ella para llenarla con su calor. No la vendemos porque ya no haya dinero, no es por eso. Lo hacemos porque es lo correcto. Tenemos que ser inteligentes y creo que mi madre habría hecho lo mismoâ, aseguró Chiquis, en su momento, al programa âSuelta la sopaâ de la cadena Telemundo.
La emblemática mansión, con una extensión de 9,700 pies cuadrados de construcción, consta de siete recámaras, 10 baí±os, cocina, comedor, sala de estar, sala familiar con chimenea, sala de televisión, bar, oficina, terraza, gimnasio, piscina con cascada, entre otras amenidades.
Además de llamar la atención por su arquitectura de estilo inglés, la casa también lo hace por su amplias áreas verdes, al estar edificada en un terreno que ronda las cuatro acres de extensión.
Cuando perteneció a la intérprete de âPaloma Negraâ, la mansión destacó por tener en su puerta principal y en el recibidor las iniciales âJRâ en referencia a Jenni Rivera, pero estos elementos fueron retirados por los Lachey.
También tenía, en la herrería de las dos escaleras que conectan con la planta alta, una serie de mariposas en alusión a la querida âMariposa de Barrioâ.
De todas las habitaciones, la cocina era el espacio favorito de Jenni Rivera, pues amaba cocinar, por lo que solía pasar mucho tiempo ahí.
La cocina, que es de muy buen tamaí±o, fue equipada con una isla al centro que utilizaba para lavar la vajilla, pero también para preparar sus exquisitos platillos.
Con información de La Opinión