Tal pronóstico dista mucho de la previsión de la SecretarÃa de Hacienda y Crédito Público.
Por Proceso
Ciudad de México.- La pandemia de covid-19 dejará a México como la economÃa más golpeada en América Latina por la falta de incentivos fiscales, el paro en el turismo y la disminución de las exportaciones, advirtió la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD, por sus siglas en inglés).
En números, el Producto Interno Bruto (PIB) del paÃs se desplomará 10%, de acuerdo con las proyecciones del organismo internacional, mientras que en su conjunto América Latina y el Caribe tendrán una caÃda de 7.6%. Brasil retrocederá 5.7% y Centroamérica registrará una disminución de su PIB de 5.2% para el presente año.
“En 2020 México caerá 10%, la caÃda más profunda entre los paÃses de América Latina, mientras que para 2021 tendrá un crecimiento muy tenue de apenas 3%. No será una recuperación en forma de Vâ€, puntualizó Alex Izurieta, economista senior de la UNCTAD, al presentar el Informe sobre Comercio y Desarrollo 2020.
Tal pronóstico dista mucho de la previsión de la SecretarÃa de Hacienda y Crédito Público (SHCP), hacedora de la polÃtica económica y fiscal del paÃs, que para 2020 anticipó una caÃda de 8.6% y una recuperación de 4.6% en 2021.
https://youtu.be/5KSOo1ofCRw “México es muy golpeado por tres factores: el primero es que es un paÃs que depende mucho de las exportaciones, manufacturas y es exportador de bienes primarios como el petróleo, cuyos precios han caÃdo; el factor turÃstico, donde el paÃs se ha ido especializando, y la falta decisiva de empujes fiscales para contrarrestar la pandemia es muy atÃpico, aunque se ha dado en varios paÃsesâ€, subrayó Izurieta. En ese sentido, el economista Luis Foncerrada Pascal advirtió que el empleo tardará todavÃa para recuperarse y alcanzar los niveles previos a la pandemia de covid-19. Precisó que durante el auge de la pandemia el desempleo alcanzó a 34 millones de personas, equivalente a 53% de la fuerza laboral del paÃs, mientras que para julio la cifra se atenuó a 23 millones, y aunque es menos sigue representando 36% de las personas con posibilidades de trabajar.