
La serie de HBO ha causado gran impacto.
Por: Erik Muí±izSaltillo, Coah.- Después de todo el revuelo que existió en Internet, debido a la puntuación histórica que recibió en el sitio IMDb y que la posicionó como la mejor serie de la historia, analizamos Chernobyl, que está cerca de su final y se puede ver por HBO GO.
Dejando fuera las comparaciones respecto a series como Game of Thrones (2011), The Wire (2002), The Sopranos (1999) y la mítica Breaking Bad (2008), la realidad es que sí estamos ante una de las mejores producciones de la historia, y aquí te contamos por qué.
Desde el primer capítulo, Craig Mazin, creador de la miniserie, contextualizó de manera rápida y sutil, los hechos ocurridos el 26 de abril de 1986, cuando la entonces Unión Soviética, liderada por Mijaíl Gorbachov (David Dencik), intentó ocultar la tragedia de la central nuclear Vladimir Ilich Lenin.
A la producción, dirigida por Johan Renck, no le da miedo hablar de los aspectos políticos y la negligencia de la entonces KGB, que se negaba a difundir la información y tomar las medidas necesarias para mantener a salvo a lo que hoy se conoce como Ucrania.
No fue sino hasta que Suecia se enteró por sus propios medios de la tragedia, que la URSS decidió hacer público el problema y comenzar a actuar para intentar erradicar las consecuencias que poco a poco se acrecentaban más.
Ejemplifica en gran medida el problema, mismo que conforme se acrecentaba, era explicado durante diálogos extensos, repletos de información útil y de verdades que durante mucho tiempo las autoridades rusas se negaron a revelar.
Tampoco se atemoriza en presentar, de manera explícita, las consecuencias de estar expuestos a tal nivel de radiación, por lo que el trabajo realizado por el departamento de maquillaje y la dirección de actores tan cuidada por parte de Renck, ayudan a sentir lo que los protagonistas.
Por otro lado, la recreación de los escenarios es casi espléndida, por lo que, acompaí±ados de la fotografía y la corrección de color, no solo apoya la veracidad de la historia, sino también aporta a que el espectador se estremezca, conmueva e impresione con lo que está viendo, quien se siente transportado a esa realidad. Las actuaciones por parte de Jared Harris (Valeri Legásov), Stellan Skarsgí¥rd (Boris Shcherbina) y Emily Watson (Ulana Khomyuk) son verdaderamente para aplaudir, pues hacen suyas a sus contrapartes históricas y no sólo resultan creíbles, sino ponen en jaque al espectador con sus decisiones.
Es así que no sólo estamos ante una miniserie histórica de primer nivel, sino que sin tener la intención de serlo, se convierte en una producción de horror que trastoca las fibras más sensibles del espectador. Algo que quizá ha llevado a muchos a considerarla como la mejor de la historia.