Coahuila. Obispos advierten que hueco legal en Coahuila le está abriendo la puerta al aumento de abortos en menores de edad, al aprobarse modificaciones a la Norma Oficial Mexicana 046, que permite abortar a mujeres a partir de los 12 años, sin el consentimiento de sus padres.
Coahuila es uno de los 14 estados en cuya Constitución local no contemplan el derecho a la vida a partir de la concepción. Activistas como MarÃa Elena Galán, directora de la Casa Cuna de La Laguna, declara lo peligroso de esta omisión y la necesidad de que los diputados cubran ese hueco.
La jerarquÃa católica de Coahuila se pronunció. Monseñor Alonso Garza Treviño, obispo de Piedras Negras, y presidente de la Comisión para la Familia del Episcopado Mexicano, y Guadalupe Galván Galindo, obispo de Torreón, pidieron a los diputados locales incluir ese derecho en la Constitución. Sólo fray Raúl Vera, obispo de Saltillo, declinó dar entrevista sobre ese tema, según sus voceros.
“Sà nos hemos pronunciado, porque es una situación que puede ocasionar que haya muchÃsimos más abortosâ€, afirmó Alonso Garza, quien ya habló con algunos legisladores sobre el tema. Mientras que el obispo de Torreón dejó claro: “Siempre se ha defendido y se seguirá defendiendo, la doctrina de la Iglesia dice que la vida comienza desde el momento de la concepciónâ€.
Hueco legal abre la puerta al aborto
En septiembre del 2011 los ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación discutieron si la Constitución Mexicana debÃa contener o no el derecho a la vida a partir de la concepción. En aquel entonces sólo dos estados de la República elevaron ese derecho a nivel constitucional. Hoy ya son 18. Entre ellos no está Coahuila, donde el hueco legal propiciarÃa la proliferación de abortos.
La asociación civil Casa Cuna de La Laguna, en Torreón, descubrió ese hueco cuando en mayo de este año la SecretarÃa de Salud dio a conocer la modificación a la Norma Oficial Mexicana 046, que permite la práctica de abortos en clÃnicas públicas a mujeres de 12 años en adelante que declaren haber sido violadas, sin presentar ni dictamen médico, ni denuncia ante el Ministerio Público.
Desde entonces, MarÃa Elena Galán, presidenta del patronato, inició la campaña Promotores de la Vida, un movimiento que busca evitar que ese hueco legal propicie el aumento de abortos y pide a diputados que modifiquen la Constitución para cerrar la puerta a la despenalización del aborto.
A esa voz se unieron los jerarcas de la Iglesia católica de Coahuila, como monseñor Alonso Garza Treviño, obispo de la Diócesis de Piedras Negras, quien además preside la Comisión para la Familia del Episcopado Mexicano.
También se manifestó a favor de la defensa de la vida a partir del momento de la concepción monseñor José Guadalupe Galván Galindo, obispo de Torreón. El obispo de Saltillo, Raúl Vera López, se negó a opinar sobre ese tema. Su departamento de Comunicación informó que el prelado hablarÃa sobre cualquier tema, menos de ese.
LA VIDA ES PRIMERO
“Entregué a mi tercer hijo para que fuera adoptado, porque realmente no tenÃa las posibilidades de brindarle vida digna. Mi mensaje es: no aborten, no los tiren a la basura, un hogar los está esperandoâ€. Es uno de los tantos testimonios que aún conservan en la Casa Cuna de la Laguna.
Desde 1983 MarÃa Elena Galán y un grupo de mujeres laguneras se dedican a evitar que mujeres que viven en la pobreza o violencia familiar, menores de edad o vÃctimas de violación acudan al aborto, convenciéndolas de no desechar al bebé y ayudándolas a darlos en adopción.
Pero este año descubrió que la SecretarÃa de Salud federal abrió aún más la puerta al aborto en Coahuila, al modificar NOM-046-SSA2-2005, que permite abortar a mujeres a partir de los 12 años, sin el consentimiento de sus papás, declarando haber sido violadas, sin presentar denuncia ante el Ministerio Público o dictamen médico que pruebe el delito cometido.
Hasta ese momento Galán habÃa criticado que en el Código Penal de Coahuila se haya despenalizado el aborto en casos de malformaciones o violación, pero con la aprobación de esta norma, se dio cuenta de un peligro mayor.
“Eso se me hace una cosa gravÃsima. A las niñas, por ser menores de edad, no les dan el derecho de entregar en adopción a sus hijos, pero sà les dan el derecho de decidir por sà solas a abortar. Hay una incongruenciaâ€, expresa la activista.
Además de que se obliga a las clÃnicas públicas a practicarles el aborto sin la comprobación de un delito, se abre la puerta, por un lado, a quienes sólo quieren deshacerse del bebé y, por otro, que las menores que sà fueron violadas no presenten denuncia y sus agresores queden impunes.
Aunque lo más peligroso, dice, es la cantidad de abortos que se van a poder practicar las jovencitas que resulten embarazadas por su inmadurez y que verán en esta salida una manera de abortar sin ser penalizadas.
Por eso para ella una solución a este hueco legal es que el Congreso de Coahuila legisle para declarar en la Constitución del Estado el derecho a la vida a partir de la concepción. Ella misma se los ha solicitado, pero no hay respuesta. “En algunas ocasiones se los he pedido, como que no ponen mucha atención. Me dicen que van a ver. En diversas ocasiones se les ha comentado, pero dicen que es una cosa muy polémica. Algunos contestan asÃâ€, declara MarÃa Elena.
UN GRAVE ERROR
Los obispos fueron claros. La Iglesia católica defiende la vida en todas sus etapas, y consideran la despenalización del aborto, aun en los casos que contempla el Código Penal, como un error, por eso declaran que la única forma de evitar la muerte de más niños inocentes es elevar a rango constitucional el derecho a la vida a partir del momento de la concepción.
“La Iglesia católica tienes su doctrina, trabajar por la vida, y la doctrina de la Iglesia dice que la vida inicia desde el momento de la concepciónâ€, dijo monseñor José Guadalupe Galván. El problema, dice, es que los laicos no ejercen su obligación de defender la vida aún ante la autoridad.
Por su parte, Alonso Garza Treviño, obispo de Piedras Negras, dice que el problema es muy serio por las consecuencias que implica, pues cuando la vida no se respeta desde el principio, la lógica los llevará a que no se respete en ningún momento.
“Esa es una de las consecuencias de no defender al ser humano desde la concepciónâ€, expresó Garza Treviño, quien declara haber hablado personalmente con algunos legisladores para pedirles que eleven a rango constitucional el derecho a la vida desde la concepción, pero nada ha logrado.
Dice que lo ha vuelto a hacer, sobre todo ahora que fue aprobada la modificación a la Norma Oficial Mexicana 046, que permite a menores de edad deshacerse del bebé, sacándole la vuelta al Código Penal de Coahuila, haciendo prácticamente legal el aborto en Coahuila.
CIUDADANOS DEBEN ACTUAR
Por su parte, José Guadalupe Galván Galindo, obispo de Torreón, hizo un llamado a los ciudadanos para que acudan a las instituciones para defender esos derechos, pues son los que tienen la experiencia formando una familia, y ven las consecuencias de no contar con una legislación que defienda la vida a partir de la concepción.
“Los laicos expertos en esa materia tienen que defender jurÃdicamente lo que se tiene que defender, o manifestar el desacuerdo, necesitamos la competencia de los laicos, que sigan defendiendo jurÃdicamenteâ€, expresó el obispo de Torreón.
Ambos obispos refirieron la necesidad de que los legisladores locales tomen la decisión de cerrarle la puerta a la proliferación del aborto, y la tentación de despenalizarlo, protegiendo la vida desde el momento de la concepción, como lo han hecho ya estados como Baja California, San Luis PotosÃ, o recientemente Veracruz.