Ola delictiva se extienda hasta la carretera 57 Saltillo-Matehuala
Por: Armando MontalvoSaltillo, Coahuila.- En un tramo inseguro y de alto riesgo son 50 kilómetros que empiezan en el periférico LEA hacia el sur con rumbo a la carretera a Zacatecas, hasta llegar a poblados como La Angostura y Derramadero por los ilÃcitos graves registrados en esta zona en las últimas semanas.
Igualmente, esta ola delictiva se extiende hasta en tramos de la vÃa que conduce al entronque con la carretera 57 Saltillo-Matehuala a la altura de comunidades como Cuauhtémoc, Jagüey de Ferniza y Huachichil. Ciudadanos han sido vÃctimas de robos con violencia cuando viajan en camiones de transporte foráneo, delincuentes privan de la libertad a personas, donde luego los sueltan a cambio de dinero; hay reportes de atracos a negocios y de asaltos a unidades que transportan mercancÃa y de hurtos violentos a vehÃculos donde viajan familias, según los habitantes de las comunidades ubicadas a la orilla de la vÃa federal. Estos son algunos de los actos delictivos ocurridos en estos sectores, donde el miedo de los afectados los hace no denunciar los hechos ante las autoridades, como los pasajeros que iban en un Ómnibus de México que procedÃa de Nuevo Laredo con dirección a Morelia, asaltado por sujetos armados en la carretera 57 a la altura de Huachichil. Una investigación de Zócalo revela que estos hechos violentos ocurren porque no hay vigilancia por parte de la PolicÃa Municipal ni presencia de las corporaciones del Estado y de la Federación en estos sitios, convirtiéndolos en sitios vulnerables para los malhechores que operan en los municipios de Saltillo y Arteaga. Territorio sin ley, la carretera a Zacatecas La carretera a Zacatecas se ha convertido en un territorio sin ley, que la hace propicia para que los asaltantes hagan de las suyas sin que ninguna autoridad los moleste. Incluso, las fechorÃas las cometen en ocasiones a plena luz del dÃa en tramos carreteros o en estas comunidades sin esperar a que oscurezca y ante la mirada de las familias que optan por recluirse en sus viviendas y evitar problemas. “El otro dÃa, ante la mirada de muchos vecinos, de un vehÃculo bajaron muchos señores para robar a una familia. Poco les importó que los viéramos; aunque hablamos a la PolicÃa, nunca nos hicieron casoâ€, dijo doña Clara, una habitante de La Angostura. [caption id="attachment_25220" align="alignnone" width="600"]
Foto: Especial[/caption]
Por otro lado, oficiales de la PolicÃa Preventiva Municipal revelan que se asigna a unidades a que recorran poco más de 25 kilómetros por esta vÃa que conduce al estado de Zacatecas y que cruza colonias como Las Teresitas, Lomas del Refugio, Parajes de Santa Elena y El Ranchito, al igual que otros poblados como La Encantada y puntos aledaños.
Sin embargo, los policÃas con esta encomienda prefieren enfocarse a realizar acciones para revisar que los conductores de vehÃculos no lo hagan en estado inconveniente y que las láminas que portan sus unidades estén actualizadas y no tengan fotomultas, olvidándose de efectuar acciones verdaderas que prevengan el delito de robo en todas sus modalidades. “Nos ha tocado ver que los municipales sólo detienen a los conductores para pedirles ‘mordida’, principalmente a los trailerosâ€, señaló EfraÃn López, habitante de La Encantada. Los elementos de la PolicÃa Investigadora, al igual que los agentes federales, requieren de una querella que interponga el afectado para que el agente del Ministerio Público les ordene mediante oficios iniciar las averiguaciones correspondientes y poder trasladarse a los sitios donde ocurrieron los ilÃcitos. De otra manera no lo hacen. Entre las diferentes lÃneas de transporte foráneo que operan en la capital de Coahuila hay preocupación cuando sus unidades circulan por la carretera de Derramadero a la vÃa 57 durante la noche, porque es insegura y por el poco tránsito vehicular. Desde hace tiempo hay miedo entre quienes viven en La Angostura y laboran en Derramadero por el clima de inseguridad que se respira de un tiempo a la fecha. No se diga para los que habitan en Jagüey de Ferniza y Cuauhtémoc ante la presencia de vehÃculos sospechosos que provocan que los camiones de pasajeros se detengan en estos lugares para subir y bajar a quienes radican ahÃ.