
La madre de familia se percató de que su nuevo amigo tenía en el brazo un acceso para la diálisis
Por: ExcélsiorÂ
Ciudad de México.-Â Hay gente a la que conocemos por casualidad que termina cambiando nuestra vida completamente, en ocasiones para mal y otras para bien.
Afortunadamente la historia que te contaremos hoy es positiva y estamos seguros te dejará una gran lección sobre la amistad.
Al ver la fístula para la administración de diálisis en su brazo, la mujer de 36 aí±os supo que debía ayudar a su nuevo amigo.
"Fue una especie de locura. Estábamos en el lugar y momento adecuados", dijo. Luego del fortuito encuentro quedaron de acuerdo y se sometieron a una serie de procedimientos médicos y requisitos necesarios para la cirugía. A seis meses del encuentro en el bar, ambos ingresaron a quirófano. Todo salió de maravilla. "íl recupera su vida [...] yo me siento feliz. Es un buen trato", seí±aló la mujer que no lamenta haber pasado cuatro días internada en recuperación y recomienda a las personas suficientemente saludables convertirse en donantes.