Edición Impresa
RADIO
EN VIVO TV
Un presunto asesino serial de infantes aterroriza a esta ciudad pakistaní.
Internacional

Sin rostro acecha a niñas en Kasur

Un presunto asesino serial de infantes aterroriza a esta ciudad pakistaní.

Foto de perfil de Superchannel
Autor: Superchannel
19 de enero de 2018 a las 21:48 · 728 Vistas · 2 min de lectura

Un presunto asesino serial de infantes aterroriza a esta ciudad pakistaní.

Por AFP

Kasur, Pakistán.- A la pequeña de 7 años Zainab Ansari la encontraron violada y asesinada bajo una montaña de basura. Había desaparecido el pasado sábado en Kasur, capital del distrito con el mismo nombre en la provincia de Punyab, al este de Pakistán.

Una ciudad donde, en el último año, 19 menores –con ella 20– han sido salvajemente violadas y asesinadas, por lo que la población dijo basta y se echó a las calles en unas protestas que en cuestión de horas, se convirtieron en un levantamiento popular que ha terminado con varios muertos y decenas de heridos.

En el momento de los hechos, sus padres se encontraban en Arabia Saudí realizando el umrah, o peregrinaje a La Meca.

Por ello, el cuerpo de la pequeña estuvo cuatro días en la morgue del hospital donde los manifestantes se congregaron exigiendo “azotar y colgar al monstruo responsable de este crimen”, según explicaron testigos al diario The Express Tribune.

Los padres de Zainab pidieron justicia pero ya era demasiado tarde, los habitantes de Kasur no permitieron que el funeral se llevase a cabo porque “su cara inocente pide justicia”.

Hace años que las autoridades paquistaníes sospechan que en esa región opera una banda criminal dedicada a la pedofilia y al abuso de menores, pero de momento estas no han conseguido averiguar quién está detrás de “una organización que se dedica a la explotación, violación y asesinato de menores en la aldea de Husain Khanwala, en el distrito de Kasur, donde hemos recogido muchos testimonios que no dejan duda al respecto”, según informó la Comisión de Derechos Humanos de Pakistán.

¿COMPLICIDAD?

Los habitantes de Kasur han perdido toda confianza en las fuerzas de seguridad, a las que acusan de “hacer la vista gorda”, sugiriendo que estas podrían estar presuntamente al corriente o, incluso, involucradas con esa organización criminal que, además, filma sus fechorías para luego utilizarlas con el fin de extorsionar a las familias de las menores, según declararon varios testigos .

“Fui a la comisaría para denunciar que mi hija sufrió abusos, pero, en vez de tomarme declaración los agentes detuvieron a mi hijo”, según una de las madres que protestaban delante de la jefatura de policía de Kasur, en la que las autoridades abrieron fuego para disolver a los manifestantes, matando a dos de ellos.

“Comenzaron a lanzar piedras y algunos manifestantes armados dispararon contra la policía”, apuntó el portavoz del Gobierno de Punyab, Malik Muhamad Ahmad Jan.

¿Quién está detrás de esta presunta mafia que se nutre de la depravación sexual utilizando a niñas en Pakistán?

Las autoridades aseguran no tener ni idea ni indicios, a pesar de que varios hombres han sido detenidos, juzgados y sentenciados a cadena perpetua acusados de cometer crímenes relacionados con la pornografía infantil en la ciudad.

“Los incidentes empezaron en 2012. Desde entonces hemos investigado a más de 500 personas, pero hasta ahora no hemos podido encontrar a ningún sospechoso”, informó el subinspector Iftikhar Ahmed a The Express Tribune.

“Una cinta con imágenes de un circuito cerrado de televisión cerca de los hechos, así como la ropa de la menor están en manos de los forenses”, añadió.

BLANCO FÁCIL

Pero son pocos los que confían en la labor de la policía en el distrito. Entre ellos destaca Imran Khan, el carismático exjugador de críquet pakistaní jefe de su propio partido político, el Tehreek-e-Insaf, muchas veces azote del Gobierno, que ha acusado a la policía de “degenerada por haber disparado contra unos manifestantes que sólo daban voz a un crimen horrible”, según escribió en las redes sociales.

“No es la primera vez que sucede un crimen como este, por lo que hay que actuar inmediatamente para encontrar a los culpables y garantizar la protección de nuestros hijos”.

El caso de Zainab y de los menores abusados en Kasur, donde los pequeños siguen viviendo en una pesadilla en la que se mezclan la pornografía infantil, la depravación sexual, el soborno y el asesinato, ha causado una controversia en la que hasta el ejército ha intervenido.

“Vamos a apoyar a la Administración civil para detener y llevar ante la justicia a los culpables”, explicó el portavoz de la Oficina de Comunicación del Ejército (ISPR), el mayor general Asif Ghafoor.

En abril de 2016 la policía de Kasur fue protagonista de un gran escándalo por su relación con “14 miembros de una familia muy prominente que fueron detenidos en la ciudad de Husain Khan Wala”, a pocos kilómetros de Kasur, “por forzar a menores con armas, cuchillos y hachas, a realizar actos sexuales y grabarlos en video, con el objetivo de utilizar las imágenes para extorsionar a las familias de la zona”, según informó una agencia noticiosa.

Tras el juicio, sólo dos de los acusados, Haseem Amir y Faizan Majeed, fueron condenados a cadena perpetua. Los otros detenidos fueron puestos en libertad.

La muerte de la pequeña Zainab ha devuelto el miedo y la indignación porque, esta noche, y hasta que se detenga a todos los culpables, las niñas de esa ciudad seguirán estando bajo las zarpas de una macabra y asesina mafia de pornografía infantil.

“El autor de los crímenes es un asesino en serie, un loco”, dice Malik Muhamad Ahmad Khan, portavoz de la provincia de Punyab, de la que Kasur forma parte.

En al menos seis casos los investigadores hallaron el mismo ADN, afirma el doctor Nazir Ahmed, jefe del hospital de Kasur, encargado de las autopsias.

“Todas las víctimas parecen presentar el mismo tipo de heridas”, asegura. Son marcas de “estrangulación, quemaduras, cuchilladas y cortes”.

CRISIS OCULTA

Las autoridades mantienen la esperanza. El jefe de distrito de la policía, Zahid Nawaz Marwat, espera detener al culpable “en unos días”.

Una respuesta que no tranquiliza a los habitantes de Kasur que, como Ghulam Fareed, se sienten “obligados a encerrar en casa” a sus hijos.

En 2016 se votó una ley sobre los abusos a menores pero en este país musulmán muy conservador, con una educación sexual inexistente, los expertos temen que muchos casos nunca salgan a la luz.

Sahil, un grupo de ayuda, registró 129 abusos a menores en Kasur entre enero y junio de 2017.

¡Comparte esta noticia!

Ayúdanos a informar a más personas compartiendo este contenido