Las comunidades recibieron la nueva onda gélida en medio de viviendas e invernaderos severamente dañados.
Por Redacción
Ramos Arizpe.- Un mes después de que la SecretarÃa de Gobernación declaró en Estado de Emergencia a municipios de la Región Sureste de Coahuila –General Cepeda y Ramos Arizpe– por la intensa nevada sufrida en diciembre, el apoyo no llegó, ni cobijas, ni comida ni medicinas, mucho menos incentivos para recuperar al campo devastado o reparar las casas que se están desgajando sobre sus habitantes.
Los invernaderos que cayeron en diciembre por el peso de la nieve y el hielo, siguen tirados por falta de dinero de los ejidatarios, empresarios y comunitarios para levantar su única forma de subsistencia.
Un caso es el rancho Magaña, donde trabajaban 260 campesinos cultivando y cosechando un invernadero de 10 hectáreas, la más grande fuente de trabajo en el lugar y que hoy se declara insolvente para repararse y reactivarse.
Los campesinos y empresarios exigen la atención de las autoridades, son vÃctimas de la negligencia e incompetencia oficial; según sus propios testimonios, nadie les avisó de las dimensiones de la nevada y mucho menos se han acercado para brindarles asesorÃa o apoyo.
De acuerdo con el fideicomiso para el Fondo de Desastres Naturales (Fonden), al ser declarados en Estado de Emergencia, los municipios debieron haber recibido apoyo material: cobijas, plásticos, medicinas y lo necesario “para salvaguardar la vida de los habitantesâ€, en ejidos afectados como La Leona, los ciudadanos más vulnerables aseguran que eso no sucedió.
Esta semana, una segunda contingencia durante la temporada gélida sorprendió al sureste de la entidad con una zona ejidal debilitada e incapaz de resistir los embates del clima; ayer, Ramos Arizpe registró la tercera temperatura más baja de todo el paÃs, -7 grados centÃgrados, sólo después de La Rosilla, Durango (-11 grados) y El Vergel, Chihuahua (-8).