
Para apaciguar los ánimos, dirigiéndose al gobernador, Nuí±o soltó: âDéjenme hablar. Es a lo que venimos"
Por: AgenciasJuchitán.-Â Entre reproches al gobernador Alejandro Murat Hinojosa, a la presidenta municipal de Juchitán, Gloria Sánchez López, y al titular de la Secretaría de Educación Pública (SEP), Aurelio Nuí±o Mayer, esta maí±ana se demolió el centro escolar más emblemático de esa comunidad zapoteca.
âAquí nada más se vienen a tomar la foto y luego se vanâ, gritó una mujer al gobernador priista, y otra le exigió que fuera a la séptima sección a ver las casas, familias completas y nií±os âque están durmiendo en la calle y expuestos a saqueosâ.
A la perredista Gloria Sánchez López, los pobladores la cuestionaron por los nulos apoyos y le preguntaron dónde están los millones de pesos que le dio la empresa Eólica del Sur. âPresidenta, haga uso de los 65 millones para los damnificadosâ, lanzaron.
Para apaciguar los ánimos, dirigiéndose al gobernador, Nuí±o soltó: âDéjenme hablar. Es a lo que venimos, seí±or, se lo digo con mucho respeto. A ver seí±or gobernadorâ¦â.
Murat entró al quite: âPaisanos, les pido un minuto de su tiempo y de silencio para que nos escuchen, este es un momento importante para la comunidad de Juchitán. Ahorita vamos a platicar. Lo que viene es muy importante para nuestros hijosâ. Y enseguida anunciaron que el centro escolar de Juchitán âque ayer cumplió 79 aí±osâ será reconstruido por personal del Ejército Mexicano en un plazo no mayor de cinco meses.
Tras realizar un recorrido por el espacio que albergaba dicha escuela, el titular de la SEP solicitó la coordinación de la comunidad escolar, autoridades y padres de familia para la reconstrucción de los diferentes planteles educativos que fueron afectados.
âSabemos que esta escuela se encuentra no sólo en el corazón de la comunidad, sino en el corazón de todas las personas de Juchitán y que es parte del orgullo del Istmoâ, puntualizó Nuí±o.
A su vez, Murat insistió en seí±alar: âAquí no hay colores, aquí no hay partidos, aquí somos familia todos y vamos a ir casa por casa para que tengan esa claridad. Ahorita no es tiempo de campaí±a, es tiempo de unidadâ.
Antes de que iniciara la demolición del plantel, maestros y estudiantes entonaron el Himno Nacional Mexicano.