La primera entrega de la serie llegó en agosto de 1987
Por: Agencias
Level Up | Ciudad de México.- Street Fighter, una de las franquicias más importantes en la historia del género, cumple 30 aí±os de existencia.
A finales de agosto de 1987, Capcom lanzó la primera versión para arcades de Street Fighter, la cual fue diseí±ada por Takashi Nishiyama y Hiroshi Matsumoto. En esta entrega âque posteriormente fue llevada a algunas plataformas caserasâ los jugadores tomaron por primera vez el control de Ryu, joven experto en artes marciales que decide participar en un torneo para demostrar su fuerza. Para hacerlo, debe vencer a guerreros como Ken, Gen, Sagat, Eagle y Birdie.
Si bien actualmente la primera entrega no es vista por buenos ojos por muchos, la realidad es que ayudó a estandarizar varios elementos que hoy soy clave en los títulos de peleas. Entre ellos se encuentra el sistema de control con 6 botones (aunque originalmente presentaba 2 botones con 3 niveles de presión), así como los movimientos especiales realizados por comandos.

El fenómeno Street Fighter II realmente alcanzó su punto más alto cuando su segunda entrega âStreet Fighter IIâ llegó a arcadias y al mercado de consolas caseras de 16-bits. En ese entonces, su popularidad llegó a niveles sin precedentes, por lo que altos ejecutivos decidieron que la mejor decisión era adaptarla a series animadas y una película live action.
En su longeva historia, Street Fighter ha tenido varias subseries âunas más exitosas que otrasâ, con las cuales Capcom ha enamorado a distintos tipos de jugadores. Así pues, se trata de una franquicia con entregas sobresalientes y diversas entre las cuales puedes encontrar nombres como Street Fighter Alpha 2, Super Street Fighter II Turbo y Street Fighter III 3rd Strike.

Pero, Street Fighter no se ha limitado al mundo de los videojuegos de peleas. Además de en las ya mencionadas series, sus personajes han aparecido en varios spin-offs (como Super Puzzle Fighter II Turbo), cómics, y mercancía que va desde lo impresionante, hasta lo ridículo.