En el centro de la ciudad, el relojero Juan Heriberto RamÃrez tiene más de 50 años asegurándose de que a la gente no se le haga tarde.
Por: Alberto Cázarez ÂPiedras Negras, Coah.- En Super Channel 22 esta semana decidimos entrevistar al señor Juan Heriberto RamÃrez MacÃas con el fin de que nuestros lectores hicieran contacto con un oficio cada vez más difÃcil de encontrar: el arte de ser relojero.
El señor Heriberto inició su trabajo de reparación de relojes en 1965 al llegar a trabajar al taller de su padre, quien a su vez lo abrió en 1953. Durante este poco más de medio siglo, este pequeño establecimiento ha sido parte del escenario del centro de Piedras Negras, pues la dedicación al detalle y el profesionalismo del señor RamÃrez han hecho que se gane la confianza de los nigropetenses.
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La experiencia genera confianza[/caption]
Nuestra sociedad es una en donde el cambio es constante, pues el progreso, al igual que el tiempo, no espera a nadie.
Esta es una realidad que nunca amedrentó a Don Heriberto, quien nos cuenta que desde sus inicios se ido adaptando a los cambios que la tecnologÃa ha traÃdo al campo de la relojerÃa.
Asà pues, durante este tiempo ha aprendido a trabajar con “relojes de cuerda, eléctricos, los relojes de quartz y todo lo nuevoâ€, como él en sus mismas palabras nos los describió.
Como es de esperarse, diferentes tecnologÃas normalmente implican distintas herramientas. Durante la entrevista pudimos observar una gran variedad de utensilios los cuales son usadas con relojes de distintas generaciones. Incluso, el señor RamÃrez ha aprendido a adaptar sus herramientas a los relojes más nuevos.
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Esta máquina su usaba para colocar micas a los relojes, ahora la emplea para cerrar los modelos nuevos[/caption]
Bien se puede decir que en la familia RamÃrez la relojerÃa se lleva en la sangre:
Asà como Don Heriberto heredó el taller de su padre, ahora uno de sus hijos se está preparando para continuar con el legado familiar y está también aprendiendo los secretos del oficio. Con ello, una nueva generación de RamÃrez se alista para cuidar el tiempo.