Semblanza Armando Guadiana: ‘Maestro’, lo llamaba Colosio

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Luis Donald Colosio quería a Armando Guadiana entre su gente con la que pretendía gobernar el país.

Por: Jesús Castro

Jesús Castro | Saltillo, Coah.- El 23 de marzo de 1994, con la muerte de Luis Donaldo Colosio, también se fue la posibilidad de que Armando Guadiana Tijerina fuera senador de la República o diputado federal. El entonces candidato a la Presidencia lo quería cerca. Veintitrés años después ya separado del PRI, el empresario minero aspira a ser Gobernador de Coahuila.

Son de esas historias que poco se conocen de Guadiana. Como el que haya sido él quien trajo los primeros centros de mantenimiento de software a Saltillo. Que su primera empresa creó el programa computacional para los recibos de agua de ciudades como Saltillo, Torreón, Gómez Palacio, Laredo, Reynosa, Tampico, Veracruz, Querétaro, Guadalajara y Chihuahua.

Que es hijo de un obrero minero muy pobre. Que estudió en el Tec de Monterrey gracias a una beca. Que es amigo de la infancia del exgobernador Rogelio Montemayor. Que con sacrificios se convirtió en uno de los hombres más ricos de Coahuila, dueño de minas en varios estados del país.

O que días antes del magnicidio en Lomas Taurinas, Colosio le llamó por teléfono a su maestro para ofrecerle una candidatura, un puesto, un lugar en la lista de plurinominales, lo que él quisiera.

ASÍ LO LLAMABA COLOSIO

“Maestro”, así le llamaba Colosio a Guadiana. Porque literalmente fue su profesor de la clase de Matemáticas, cuando Luis Donaldo cursaba la carrera de Economía y Administración en el Tecnológico de Monterrey, allá en la Sultana del Norte.

Desde entonces tuvieron una buena amistad, que se fortaleció cuando Luis Donaldo coordinó la campaña electoral que llevó a la Presidencia a Carlos Salinas de Gortari, con quien ocupó puestos importantes. Con todo y estar encumbrado en las altas esferas de la política nacional, siempre trató con respeto a Guadiana.

“De hecho, él ya siendo candidato a Presidente de la República, que desgraciadamente sucedió lo que todos conocemos, él me hablaba de maestro, yo le hablaba de tú, porque lo conocía de muchacho. Cuando me saludaba me decía ‘¿cómo está maestro?’, y yo le decía, bien Luis Donaldo”, platica Armando.

OFRECIMIENTO

Cuenta haber estado con Colosio en diferentes ocasiones. Platicado de diversos temas. Coincidir en los mismos ideales. Al grado de que, aunque Guadiana ya estaba alejado de la escena política, Luis Donaldo lo llamó para ofrecerle un puesto, porque lo quería entre la gente con la que pretendía gobernar al país. Armando no se pudo negar.

Habían quedado de definir dónde quería Colosio ubicar a su maestro, justo después de la gira por Tijuana. Pero eso nunca sucedió. Con su muerte se acabó el plan, porque dice Guadiana que en aquella época sólo habría vuelto a la escena política junto a su pupilo.

Volvió el empresario a sus negocios. Se alejó otra vez de la política por más de una década. Hasta que en el 2010 las noticias sobre la megadeuda de Coahuila lo hicieron volver. Se subió al tren de la indignación. Se volvió activista y recorrió el país denunciando los excesos en la contratación de deuda en los gobiernos priistas, entre ellos el de Veracruz con Fidel Herrera y luego con Duarte.

“Por eso me invitaron para que fuera candidato, tanto el PAN como el PRD, a diputado, a senador, pero les dije que mi actividad sobre el exceso de deuda de los estados fue por convicción ciudadana y no porque anduviera tras de un puesto público”, expresó el empresario.

Pero poco a poco, tras crear la Asociación Civil Claridad y Participación Ciudadana, se acercó a la izquierda política, por eso decidió renunciar al PRI en el 2012 y se alió a otro expriista, Andrés Manuel López Obrador.

HONOR A SU NOMBRE

Hasta ese momento Armando le hacía honor a su apellido. Heredó el nombre de Santana Armando de su padre, de su abuelo y de su bisabuelo, este último un campesino fundador de la entonces Villa y hoy municipio de Múzquiz. El apellido materno le vino de Candela y el paterno de España.

“Mi apellido es el nombre de un río de los más importantes de España, el río Guadiana. La palabra significa ‘que se esconde’, le pusieron así al río porque se hace subterráneo y vuelve a salir. Yo me identifico con ese río”, revela el empresario. Porque así ha sido su vida, en algunas épocas muy pública, otras veces privada. A veces es el político, otras el empresario rico, y otras el activista.

Pero no siempre fue así. Al principio sólo fue un niño feliz que nació en Múzquiz. Pero la pobreza llevó a su padre a Nueva Rosita. Ahí don Santana Guadiana Hernández trabajó en una mina de zinc. Con ese empleo compró una casita, muy diferente de aquella de adobe y techo de paja que dejó en Múzquiz.

Fue el Sindicato Minero el que le dio a su hijo Armando una beca para que estudiara la secundaria. Y aquel jovencito la aceptó, prometiéndole a su madre, doña María del Pilar Tijerina Iruegas, que la aprovecharía. Y así lo hizo, porque terminó tanto la secundaria como la preparatoria con buenas calificaciones, lo que le trajo otra beca del sindicato para estudiar en el Tec de Monterrey.

Del Tec egresó en enero de 1968 como ingeniero civil y luego hizo una maestría en ingeniería industrial. Fue en el último año de la carrera cuando dio clases de Matemáticas en las escuelas de Economía, Administración, Finanzas e Ingeniería. Ahí conoció a su discípulo Luis Donaldo Colosio Murrieta.

Pionero y emprendedor

Allá en Nuevo León comenzó a probar fortuna. Creó con otros compañeros una empresa de asesoría y diseño de estructuras utilizando software de computadoras. Ahí decidió regresar a Coahuila, e instalar en Saltillo el primer centro de cómputo para servicio externo.

“Nosotros sistematizamos por primera vez los mecanismos de recibos para cobrar el agua potable, que antes se hacían a máquina de escribir. Aquí en Saltillo nosotros metimos el primer sistema a base de computadora”, expresa Guadiana, presumiendo haber sido pionero en esa tecnología.

Tuvieron tanto éxito que después los contrataron para llevar ese sistema a Torreón, Gómez Palacio, Laredo, Reynosa, Ciudad Victoria, Tampico, Ciudad Madero, Veracruz, Querétaro, Cuernavaca, Guadalajara, Chihuahua y Hermosillo.

ACTIVIDAD MINERA

Con ese capital se asoció con otros compañeros y se inició en el negocio de la construcción. Fueron los primeros contratistas de Infonavit en hacer casas en Saltillo, Monclova, Piedras Negras y Barroterán. Después vinieron contratos para hacer carreteras, puentes y luego plantas mineras.

“Y de ahí fue que me interesé por la actividad minera. Y de hecho construimos varias plantas en Sinaloa y Durango, también en Coahuila una parte de una planta de carbón, y así nos involucramos en la cosa de los minerales”, expresa Guadiana.

Y así le llegó el éxito. Al principio como asociado en la empresa Materiales Industriales, S.A., entre 1976 y 1977, pero ya de lleno en la actividad minera hasta 1981, primero en la producción del carbón, siendo el principal vendedor a la CFE, cuyos contratos hoy tiene cancelados por cuestiones políticas.

Proyectos

Pero se hizo de otros negocios. En Baja California inició en 1984 el proyecto de explotar yeso. Para 1988 hicieron el primer embarque a Estados Unidos, donde lo venden en toda la costa oeste de ese país y de Canadá. Luego se extendieron a Costa Rica, Colombia, Ecuador y Perú.

Además, dice que tiene otros proyectos de oro y plata en Zacatecas y Durango. Y está en la producción de ganado manso para producir carne y también toros de lidia, que ya no puede ofrecer en Coahuila, por la prohibición, contra la cual es principal activista pro taurino, interponiendo y ganando amparos.

Político, activista, precandidato

Amigo de la infancia de Rogelio Montemayor Seguy, se había involucrado con el PRI desde muy joven. Y sus logros e innovaciones hicieron que el entonces gobernador Eulalio Gutiérrez Treviño lo llamara para nombrarlo director general de Catastro, puesto en el que duró tres años.

Por su buen desempeño lo invitaron a ser candidato a diputado local por el Distrito 11, cuando en Coahuila sólo había el mismo número de distritos. Y ganó. Fue secretario de la Comisión de Hacienda, donde no presentó ninguna iniciativa, pero le tocó fiscalizar las cuentas públicas del Estado y los municipios, cuando no existía la Auditoría Superior.

Al terminar la legislatura se retiró a atender sus empresas. El gobernador Óscar Flores Tapia lo invitó nuevamente a trabajar. Lo tuvo que rechazar porque el puesto era en la Región Centro, y él ya vivía permanentemente en Saltillo. Estuvo a punto de volver otra vez a la política cuando lo invitó Colosio a sumarse a su proyecto, pero el asesinato truncó esa posibilidad.

REAPARECE POR LA MEGADEUDA

Y reapareció cuando los 36 mil millones de pesos de deuda pública de Coahuila se volvieron un escándalo nacional. Se enfrentó a sus correligionarios desde el 2010, hasta que decidió romper con el PRI.

“Participé en el PRI hasta enero del 2012, en el cual en una visita que hizo mi amigo Andrés Manuel López obrador aquí a Coahuila, cuando era candidato, hice la renuncia pública. Porque no estaba yo de acuerdo con la forma en que se conducía el PRI”, declaró.

Desde entonces se dedicó a realizar denuncia pública contra la megadeuda y las malas prácticas de los gobiernos priistas no sólo de Coahuila, sino de todo el país. Apareciendo intermitentemente ante los medios durante este sexenio: denunciando acoso, enfrentando demandas, librando auditorías a sus empresas, recibiendo golpeteo político y acusaciones de delincuencia.

Hasta que decidió reaparecer y decir “ahora sí quiero”. Fue el primero en declarar públicamente su intención de buscar la candidatura a la Gubernatura del Estado. Primero como independiente. Luego se decidió por Morena, el partido de Andrés Manuel. Por eso aceptó ser nombrado promotor de la Soberanía Nacional, y recorrió el estado emitiendo mensajes políticos.

Hoy ya es precandidato. La izquierda lo apoya.

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