Hay pruebas de que sacerdote violó a joven, pero sigue libre

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Ciudad de México.- Les serví un mezcal para que se relajen, tuvimos un día muy pesado, les dijo el sacerdote Carlos Franco Pérez Méndez, vicario pastoral de la Catedral de Oaxaca, a los catequistas Lenin Moisés López Jiménez, de 19 años y su compañero menor de edad, antes de irse a dormir, después de ocho horas de trabajo.

Era la una de la mañana del pasado 24 de marzo y acababan de terminar los servicios religiosos en plena Semana Santa, pero luego de ingerir la bebida alcohólica, ambos se sintieron mareados, situación que el sacerdote aprovechó para acariciar la entrepierna del menor y sobarle la espalda bajo el pretexto de ayudarlo a relajarse.

La actitud cariñosa del presbítero no le gustó a Lenin Moisés, quien protegió y acompañó a su compañero hasta la habitación ubicada en la parte posterior de la catedral: El padre Carlos Franco quería entrar al cuarto y no lo dejé. Le reclamé, discutimos, forcejeamos y me pegué en la cabeza con la esquina de la puerta porque me sentía muy mareado. Perdí la conciencia, pero seguía forcejeando con él. Luego fue cuando pasó todo.

Lenin Moisés cuenta que se despertó sin camisa, con los pantalones desgarrados a la rodilla, varias contusiones, una costilla rota, un fuerte dolor de testículos y un terrible desgarramiento anal que no le permitía caminar o sentarse: Me violó. Durante todo el día me sentí muy mal, ni siquiera me podía levantar del dolor. Tenía moretones por todos lados. Pensamos que nos echó algo en la bebida, que incluso sabía medio rara, dijo en entrevista con La Jornada.

Las pruebas
Sus padres lo llevaron entonces a la Cruz Roja. El parte médico firmado por el doctor Gustavo A. Torres López, del cual tiene copia La Jornada, no deja lugar a dudas: contusión en región genital. Le dieron cinco días de incapacidad y dosis fuertes de analgésicos para combatir los dolores.

Al día siguiente interpusieron la denuncia contra el sacerdote y la Fiscalía General de Oaxaca abrió el expediente 274/2016. Cuatro meses después, el 15 de julio, el sacerdote fue detenido y trasladado al penal de Miahua-tlán de Porfirio Díaz, acusado de violación equiparada agravada. Pero tres días después fue liberado por el juez cuarto penal, Juan Gómez Ríos, por falta de pruebas.

Sin embargo, Lenin Moisés dice que entregaron varios dictámenes médicos particulares, de la Cruz Roja y del Ministerio Público; fotografías y declaraciones de suficientes testigos: Tenemos todas las pruebas, pero el padre Carlos Franco sigue libre e incluso lo van a colocar en otra parroquia. Lo que tememos es que siga violando. No queremos que siga ocurriendo esto en la diócesis de Oaxaca, que siga dañando, pero lo están protegiendo.

En especial, dice, el arzobispo de Oaxaca, José Luis Chávez Botello, quien sencillamente niega los hechos: Lo hemos visto sin interés en mi caso y, lo que es peor, trató de ocultar muchas cosas, no aceptó que se hicieran las averiguaciones dentro de lo que es el curato de catedral. Hasta ahorita no ha querido dar las grabaciones de las cámaras de la planta baja donde ocurrieron los hechos.

El sacerdote Carlos Franco ha cambiado sus declaraciones, primero dijo que tuvo sexo consensuado, luego que encontró a Lenin y su compañero teniendo relaciones y después lo negó todo.

No es congruente. Mi caso está lleno de irregularidades. Las autoridades lo están protegiendo; sólo estuvo tres días en la cárcel. No han actuado conforme a derecho, a pesar de que existen otros casos de abusos cometidos por él, señaló el joven.

El caso de Lenin Moisés ha pasado por tres jueces y en este momento se encuentra en apelación: Lo que pido es que se haga justicia y que mi caso no quede impune, para que el sacerdote no siga lastimando más niños y jóvenes. Exigimos justicia al igual que en otros casos de sacerdotes que se han estado cometiendo en Oaxaca. Las autoridades eclesiásticas han tratado de esconder todo durante muchos años.

Lenin Moisés se refiere al caso del sacerdote Gerardo Silvestre Hernández, acusado de violar a más de 100 niños indígenas de la Sierra, preso, pero sin sentencia y protegido por las autoridades eclesiásticas y civiles.

Curas pederastas
Las víctimas han acudido con el sacerdote Alejandro Solalinde buscando apoyo: Es muy grave que el vicario de pastoral estando en catedral en Jueves Santo haya abusado de estos chavitos. El sacerdote los emborrachó y con el primer menor hubo acoso, pero él se escondió, se encerró y se libró, pero no así Lenin, quien sufrió claramente una violación.

En entrevista, el sacerdote cuyo albergue para migrantes está ubicado en Ixtepec, Oaxaca, explica que el arzobispado se ha negado a proporcionarles pruebas fundamentales: El arzobispo no ha querido entregar las grabaciones de las cámaras que hay en catedral, allí se comprobaría el encubrimiento. Están protegiendo al padre Franco, y el nuevo sacerdote que pusieron en catedral no garantiza algo diferente.

Hace referencia a decenas de víctimas de sacerdotes pederastas igualmente protegidos por autoridades eclesiásticas y civiles: Con la complicidad del sistema de justicia no dudo ni tantito que reinstalarán al padre Franco, porque el arzobispo lo está defendiendo y no ha tenido ninguna consideración para con las víctimas, con eso el arzobispo consumaría su encubrimiento.

Si hubiera justicia en Oaxaca y si no existiera esa connivencia de la Iglesia con el Estado, se haría justicia en el caso de Lenin, pero se van a seguir encubriendo. Ojalá haya más víctimas de sacerdotes pederastas que se atrevan a hablar. Hay más, pero tienen miedo, declaró.

Por lo pronto, Lenin Moisés asume las consecuencias de haber denunciado públicamente al sacerdote en una conferencia de prensa que éste dio hace un mes, donde el joven se atrevió a gritarle frente a la prensa que lo había violado.

Ahora recibo insultos, como que soy un maricón, un pagano. También recibo amenazas de grupos de choque dentro de la diócesis y me han querido golpear. Además, todas las personas que me apoyaron que trabajaban en la catedral fueron despedidas por el nuevo sacerdote y no los quieren aceptar en otras parroquias.

Lenin Moisés llevaba toda su vida sirviendo en la Iglesia, formando parte de varias pastorales en el coro, con los acólitos, la liturgia y como parte del proceso evangelizador. También era encargado de las festividades y los domingos, durante todo el día, de las misas y el mantenimiento de la catedral.

Ahora está sometido a terapias porque sufre fuertes depresiones: Gracias a Dios mi amigo quedó ileso, pero el que terminó mal fui yo. Ahora quiero ser astrónomo, antes quería ser sacerdote, pero después de estos sucesos estoy muy decepcionado. Todavía sigo creyendo en Dios, mi fe nunca nadie me la va a quitar, ni el amor a Dios.

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