
Detallan forma cruel y violenta con la que Juan José y su pareja cometieron el triple homicidio.
Por Sinhué Samaniego
Sabinas, Coah.- La pareja de jóvenes que asesinaron a tres ancianitas en una vivienda del barrio La Piedra de Melchor Múzquiz este pasado lunes, cometieron el horrendo crimen con mucha saí±a, desmedida violencia y sin mostrar respeto alguno por la vida, ya que le infirieron a las tres víctimas 76 puí±aladas en diferentes partes del cuerpo, tan solo para robarles mil pesos en efectivo.
En punto de las nueve y media de la noche de ayer jueves se celebró la audiencia de formulación de imputación a Juan José V., joven detenido al exterior de un hotel en Saltillo, Coahuila acusado de ser el autor material del multihomicidio de tres mujeres de edad avanzada en una humilde vivienda del barrio La Piedra.
Vestido con una camisa gris y un pantalón de mezclilla azul, Juan José arribó al juzgado penal escoltado por agentes de Fuerza Coahuila y detrás de él sus abogados que lo defenderían en el caso.
El ministerio público que formuló imputación al detenido detalló la forma tan cruel y violenta con la que Juan José y su pareja Elizabeth cometieron el homicidio de Rosa María Obregón Castillo, María Elena Sánchez Buentello y Candelaria Obregón Castillo, de 70, 80 y 60 aí±os de edad respectivamente.
Eran las seis y media de la tarde de ese domingo 12 de marzo cuando Juan José se encontraba sentado en la sala de la vivienda de las hermanas Obregón Castillo; una vivienda humilde que compartían en la calle Socorro número 406 del barrio La Piedra en Melchor Múzquiz.
Repentinamente Juan José tomó un objeto de vidrio que estaba a su alcance en el sillón en el que se encontraba sentado y atacó a la seí±ora Rosa María Obregón Castillo, que se encontraba a unos pasos de él.
Rosa María recibió un golpe contundente en la cabeza y de inmediato cayó al suelo. Ya en el piso, Juan sacó de su ropa una navaja que traía y comenzó a apuí±alar en diferentes partes del cuerpo a su víctima, hasta provocarle 30 heridas en la cabeza, tórax y cuello.
La seí±ora Rosa María perdió la vida desangrada, ya que su victimario le perforó la yugular mientras le asestaba los navajazos en el cuerpo.
La seí±ora María Elena Sánchez Buentello ingresó a la sala al escuchar ruidos y observó cómo Rosa María era salvajemente asesinada.
María Elena intentó correr a otra habitación pero en ese momento, después de que infirió 30 heridas a su víctima, fue alcanzada por Juan José y comenzó a agredirla con la navaja en varias ocasiones. La cómplice de Juan José, Elizabeth, llegó a esa segunda habitación y comenzó a ver la horrenda escena.
Juan José le pidió a su pareja que le llevara un cuchillo de la cocina, ya que la navaja que tenía se le había acabado el filo con la primera víctima y no estaba causando más daí±o.
Elizabeth se desplazó a la cocina de la vivienda y tomó el cuchillo entre sus manos y se lo dio a su pareja sentimental, para que completara las agresiones contra María Elena Sánchez.
La mujer terminó en el piso de esa segunda habitación con un total de 29 heridas en diferentes partes del cuerpo, entre ellas en la cabeza, los ojos y el cuello.
Al concretar los tres crímenes Juan José y su pareja decidieron huir, pero como el hombre estaba manchado de sangre toda su ropa acudió a una vivienda contigua para buscar ropa a su medida y cambiarse con el firme objetivo de abandonar la ciudad.