
Se calcula que estas cinco nuevas empresas representan entre 3 mil y 4 mil empleos. Antes de tomar una decisión final verán si Trump logra imponer sus nuevos impuestos especiales.
Por: Juan Ramón Garza
Monclova, Coah.- Alrededor de cinco nuevas empresas de capital americano que se instalarían en Coahuila y que generarían entre 3 mil y 4 mil empleos decidieron esperar hasta mayo para tomar una decisión; quieren ver si el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, cumplirá su amenaza de imponer la tasa impositiva de exportación, reveló el secretario de Desarrollo Económico del Estado, Antonio Gutiérrez Jardón.
Y aunque admitió que las millonarias inversiones del ramo automotriz se podrían cancelar, manifestó que no hay que adelantarse porque todo lo que se especula sobre la tasa impositiva a las exportaciones no se puede dar tan fácil, hay una Organización Mundial del Comercio que regula el comercio internacional y que está sujeto a ciertas tasas del mercado cuando no hay Tratado de Libre Comercio.
Un error la política económica de EU
Entrevistado después de la toma de protesta de Luis Adrián Tijerina Araiza como nuevo presidente de la Canacintra en Monclova, Antonio Gutiérrez Jardón explicó que esas empresas iban a decidir en diciembre del 2016 si se instalarían en Coahuila, pero ante el resultado electoral en Estados Unidos, cambiaron la toma de decisión hasta mayo.
âQuieren ver cómo se comporta la economía, si realmente todo lo que se habló lo vayan a cumplir o no, están en esperando una negociación del Tratado de Libre Comercio entre México y Estados Unidosâ, dijo el Secretario de Desarrollo Económico del Estado.
El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, puede ver la manera de establecer una tasa impositiva de exportación, pero dijo que a final de cuentas las mismas empresas americanas no se lo van a permitir, un Presidente no te puede mover empresas globalizadas, no puede forzar un mercado global de competencia, sería sacarlas y llevarlas a muchas de ellas a la quiebra.
Aí±adió que a las empresas norteamericanas que tienen inversiones en todo el mundo no les puedes decir: âvas a tener que invertir aquí (en Estados Unidos), sí o sí; si lo haces le vas a abrir las puertas a empresas de países europeos o asiáticos para que le ganen una buena parte del mercado; en el discurso se ve fácil, pero en los hechos es otra cosaâ.