Por: Grupo Zócalo
Villahermosa, Tabasco.— Juan Carlos Guerrero Rojas es un nombre que la clase empresarial de toda la vida en Tabasco desconoce. “Yo nunca lo había escuchado, hasta ahora que salió el tema de la fiesta”, advierte un empresario tabasqueño que por años rentó naves industriales a Petróleos Mexicanos (Pemex) en la carretera de Villahermosa a Cárdenas.
El empresario, quien prefiere el anonimato, confiesa que ha sido difícil sobrellevar la falta de pago que la petrolera mexicana mantiene con proveedores desde 2024.
En una visita a Tabasco, EL UNIVERSAL se entrevistó con diversos empresarios y líderes políticos, quienes dijeron desconocer a la mayoría de los empresarios prósperos que recientemente han obtenido contratos millonarios con Pemex.
El secretario de Gobierno de Tabasco, José Ramiro López Obrador, afirmó que Juan Carlos Guerrero Rojas “no es empresario de seis u ocho años para acá. Es un empresario que tiene cerca de 20 años en Pemex”, pero contratos públicos confirman que él y su círculo de socios sí han sido beneficiados —al menos de 2019 a la fecha, en la administración que tuvo al frente a Octavio Romero Oropeza, también tabasqueño— con contratos con la petrolera.
En Tabasco, bajo el amparo de la Cuarta Transformación en el poder, al menos unos 20 empresarios han tenido un crecimiento exponencial en los últimos siete años, saltando con acciones de empresa en empresa o manteniendo a varias con contratos en Pemex. Pero quienes mantienen contratos vigentes y pudieron rastrearse para esta investigación son los socios del empresario que saltó a la fama por organizar una fiesta millonaria de XV años para su hija, a inicios de marzo.
En el primer círculo de socios de Juan Carlos Guerrero Rojas se encuentran Ángel Ernesto García Castillo, José del Carmen Olán Arce y Héctor Peralta Grappin, quienes en 2020 vendieron sus acciones en Petroservicios Integrales México, empresa que tiene contratos por hasta 4 mil millones de pesos con Pemex. Y entre ellos se cuentan al menos 39 empresas, algunas ligadas a Pemex a través de contratos.
A Héctor Peralta Grappin todos lo conocen por haber sido alcalde de Comalcalco mientras fue parte del grupo político del actual gobernador de Tabasco, Javier May Rodríguez, con quien después tuvo diferencias. Además, es el principal socio de Guerrero Rojas en la mayoría de las empresas en las que éste aparece como principal accionista.
A José del Carmen Olán Arce no lo conocen, pero, además de haberle vendido sus acciones en Petroservicios Integrales México a Guerrero Rojas, mantiene con él y con Peralta Grappin la sociedad de la empresa Petróleos Tabasqueños S.A. de C.V., que fue abierta en 2016 y no mantiene contratos públicos actualmente.
Olán Arce tiene otra empresa, Top Oil Services, S.A. de C.V., que sí mantiene contratos públicos abiertos con Pemex hasta por 28 millones de dólares para servicios de perforación en Ciudad del Carmen, en el estado de Campeche.
Ángel Ernesto García Castillo no es muy conocido entre los empresarios tabasqueños que han sido contratistas de Pemex por décadas, pero entre periodistas locales independientes que han seguido la pista al Grupo Comalcalco se les reconoce a él y a su hermano Andrés García Castillo —en Tabasco le apodan El actor—, de quien es socio en varias empresas relacionadas con construcción, por ser cercanos a Marcos Torres Fuentes, directivo de Pemex que “apadrinó” la fiesta de XV años que puso en el ojo público a este grupo de hombres de negocios.
Ángel Ernesto García Castillo es accionista de Construcciones Garza S.A. de C.V., constituida en Cárdenas, Tabasco, en 2001, y que pasó su domicilio fiscal a Comalcalco en 2010. La empresa era contratada principalmente para obras con municipios, y a partir de 2019 comenzó a recibir contratos para construir en la Refinería Olmeca, en Dos Bocas, Paraíso, Tabasco.
En su página de internet, Construcciones Garza presume la edificación de un puente de acero estructural para soportar rutas pesadas en la Refinería Olmeca, de ser los encargados del diseño e instalación de una red contra incendio utilizando tubería de polietileno de alta densidad (PEAD), y de haber construido parte del sistema de drenaje aceitoso de la refinería, cuestionada por los recientes derrames de aceite al río Seco.
A inicios de 2026, Construcciones Garza recibió otro contrato por 72 millones de pesos para dar mantenimiento general a equipos de laboratorio de activos de extracción. El contrato fue entregado en adjudicación directa por la subdirección de Extracción de la Región Terrestre Sur de Pemex, a cargo de Marcos Torres Fuentes.
Lujos entre la decadencia
“Yo pasé por el centro de convenciones el día que iba a ser la fiesta. Uno que está acostumbrado a saber todo lo que pasa en Villahermosa, dije: ‘Qué raro que a este evento no me invitaron’, y le pregunté al vigilante. ‘Es un evento privado, señor’, me dijo. Ya después resultó que fue la dichosa fiesta, y hasta entonces me enteré del nombre de este señor y de su poder económico”, admite Carlos Madrazo Cadena, empresario restaurantero y parte de la mesa de empresarios que sostiene comunicación constante con el gobierno del estado.
La fiesta no sólo sorprendió a todo el país, sino a los tabasqueños, que en medio de la crisis por la falta de pago a los proveedores de Pemex no esperaban ver un lujo como ese. “Fue una estupidez, lo único que hizo con eso fue ponerse el foco de los medios encima”, afirma una empresaria que ofrecía servicios de catering para los proveedores de Pemex en Tabasco, y hoy no tiene clientes.
“Yo rentaba departamentos entre 25 mil y 30 mil pesos al mes a los directivos de estas grandes transnacionales que le trabajan a Pemex, hoy tengo muchos vacíos, y los pocos rentados los tuve que ofrecer entre 12 mil y 15 mil pesos. Ya no pude sostener mi empresa de catering, en fin, yo pienso que es mejor una gotita a no ganar más”, admite.
Empresarios afirman que hay edificios cerrados y colegios privados que bajaron su matrícula debido a la fuga de trabajadores especializados de estas empresas que tuvieron que reducir al máximo su capacidad operativa en 2025.
EL UNIVERSAL contactó a varios de los colegios más prestigiosos de Villahermosa para obtener una entrevista o postura respecto a la crisis. Sólo la dirección de relaciones públicas del Colegio Arjí negó la situación. “Nosotros no, nosotros mantenemos nuestra matrícula de más de mil alumnos y no ha disminuido en ningún momento”, respondieron.
Aunque la ciudad se siente en decadencia, no en todas partes se ve la escasez. A orillas del centro de Villahermosa está El Country, una zona residencial exclusiva, rodeada de colegios privados como el Instituto Cumbres Villahermosa, la Greenville International School y el Colegio Anáhuac Villahermosa, donde las calles cerradas tipo cluster se conectan por una avenida.
El Gran Diario de México sobrevoló la zona: en el residencial se ven camionetas de lujo, todas las casas tienen paneles solares enormes y hay varias medidas de seguridad. Más adelante también están las zonas residenciales Jardines del Country II y Real Campestre, con las mismas características.
Un exdirectivo de la petrolera Baker Hughes, quien fue despedido tras el cierre de varias oficinas de la empresa en Ciudad del Carmen debido a la falta de pagos en 2024, afirma que los despidos fueron masivos y en todos los ramos.
El ingeniero —quien también pidió el anonimato, pues sigue trabajando en el sector, pero ahora en Villahermosa— señala: “Mi jefe me llamó a su oficina y me dijo: ‘ya no podemos pagar salarios como el tuyo, no hay dinero’”.
El exdirectivo de Baker Hughes explica cómo comenzó el declive por la falta de pagos: mientras los contratos daban un tiempo de gracia de 45 días hábiles para concretar los pagos a proveedores de Pemex, una nueva cláusula, establecida en contratos a partir de 2022, daba un tiempo fatal de 120 días.
“Medio año sin pagarte (…), muchas empresas comenzaron a no sobrevivir, y luego se dio lo del incumplimiento de 2024. Imagínate el dinero que sale de este negocio del petróleo que, aun con todo y todo, les sigue conviniendo a las empresas esperar los pagos”.
madpf