Por: Grupo Zócalo
Piedras Negras, Coahuila.- Grupo Zócalo presenta a través de esta galería, la memoria gráfica que hoy perdura como un testimonio visual y gráfico sobre los momentos que causaron horror y una herida que difícilmente podrá cicatrizar en la memoria de Villa de Fuente, sobre aquel domingo 4 de abril de 2004 en el que el agua se abrió paso y desató con furia la desgracia.
Las imágenes, como fragmentos exclusivos de un material documental, son instantes que también viven en la memoria de nuestros compañeros Armando Valdés Martínez, Tito Ruiz, Tony Ruiz, Siboney Alvarado, Hilda Aguilar, José Luis Jiménez Peña, José Luis Medrano Martelet, Lorena Carrillo Rodríguez y Manuel Rodríguez Muro.
De la lente de Armando Valdés Martínez salen la mayoría de los instantes dramáticos, donde las familias buscaban salvar su vida y la de los suyos, con momentos de mucha intensidad y angustia.

Conforme bajó el nivel del río, la esperanza de encontrar sobrevivientes fue desvaneciéndose para las familias de Villa de Fuente.
Otros instantes que dan esperanza y recuerdan que ante los momentos más trágicos y oscuros que pueda atravesar esta región de Coahuila, el amor y la solidaridad de su gente persistirán y resistirán, como la clave que fue la ayuda desinteresada de cientos para quienes lo perdieron todo, incluso a quienes perdieron a personas que el agua se llevó sin dejar rastro.
Momentos que quedaron plasmados en los flashazos de la lente, justo cuando se realizaba la evacuación, a la par de que el agua llegó y se abrió camino entre automóviles, casas y el patrimonio perdido para decenas de familias.
El reportero arriesgó su propia vida y se mantuvo en el lugar de los hechos, a pesar de no saber nadar, siendo esto hoy un recuerdo del profesionalismo y dedicación para informar y dar a conocer los instantes que dejan huella en lo que hoy es historia.

La búsqueda de desaparecidos se extendió durante varios días sobre el cauce del río Escondido.
Este recuento gráfico se realiza justo como un testimonio para no olvidar, para recordar que el sentido mismo de la tragedia es recordar para que momentos como ese no se vuelvan a repetir en el futuro o que quienes los recuerdan sepan que la prevención es clave para evitar otra desgracia.
Presenta el rostro de los damnificados, la solidaridad de los coahuilenses, la búsqueda de los desaparecidos y los cientos de voluntarios que se convirtieron en héroes anónimos por participar en la búsqueda de aquéllos cuerpos que lamentablemente nunca fueron encontrados y que forman parte de las heridas que el agua produjo un día como hoy, hace ya 22 años.





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