Por: La Jornada
Ginebra; 28 de marzo.- El Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) lanzó este viernes una alerta devastadora sobre el impacto del conflicto en la población civil de Líbano. Según el organismo, la ofensiva militar en Medio Oriente ha provocado que, en promedio, un niño sea desplazado cada cinco segundos, una cifra que ilustra la magnitud del éxodo infantil provocado por los recientes ataques.
Marcoluigi Corsi, representante de Unicef en Líbano, detalló que en un periodo de apenas tres semanas, más de 370 mil menores han sido obligados a abandonar sus hogares para huir de la violencia.
Cifras de un éxodo sin precedentes
El ritmo del desplazamiento ha alcanzado niveles críticos, con una media de 19 mil niños desplazados diariamente desde que se intensificaron las hostilidades. Para poner en perspectiva la crisis, Corsi utilizó una analogía contundente durante su rueda de prensa en Ginebra:
”“Esto equivale a cientos de autobuses escolares llenos de niños que huyen para salvar sus vidas cada 24 horas”, declaró el funcionario internacional.
Un país en movimiento
La velocidad del conflicto ha transformado la demografía de la región en tiempo récord. Unicef estima que aproximadamente el 20 por ciento de la población libanesa total se ha visto desplazada en menos de un mes, lo que ha colapsado los sistemas de refugio y asistencia humanitaria.
Puntos clave del reporte:
– Impacto total: 370,000 niños desplazados en 21 días.
– Frecuencia: Un menor obligado a huir cada 5 segundos.
– Escala: Una quinta parte de la población nacional se encuentra fuera de sus hogares.
El llamado de emergencia
El organismo internacional reiteró la urgencia de establecer corredores seguros y un cese a las hostilidades que afectan directamente a la infraestructura civil. La situación en Líbano se suma a las tensiones regionales que han escalado tras los ataques cruzados entre fuerzas internacionales en territorio persa, dejando a la infancia libanesa en una situación de vulnerabilidad extrema.
Unicef advirtió que, de no detenerse el flujo de desplazamientos, la región se enfrenta a una catástrofe generacional, con miles de niños perdiendo acceso a educación, salud y entornos seguros.