Ciudad de México.– La plana mayor de Morena cerró filas en torno a la segunda propuesta de reforma electoral de la presidenta Claudia Sheinbaum. La dirigencia nacional del partido calificó la iniciativa como un paso decisivo para “sepultar los privilegios” de la burocracia electoral y redirigir los recursos excedentes a los municipios más necesitados del país.
El “mandato popular” como eje
A través de un desplegado firmado por la dirigencia que encabezan Luisa María Alcalde, Carolina Rangel y Andrés Manuel López Beltrán, el Comité Ejecutivo Nacional (CEN) aseguró que esta reforma no es una decisión aislada, sino una respuesta directa a la exigencia ciudadana de instituciones más austeras y eficientes.
”“El plan B responde al mandato democrático de millones de mexicanos. El objetivo es generar un ahorro aproximado de cuatro mil millones de pesos”, señaló el órgano de dirección morenista.
Los puntos clave de la reforma
La propuesta de la administración de Sheinbaum contempla ajustes estructurales en diversos niveles de gobierno para maximizar el gasto público:
– Tope presupuestal legislativo: Reducción de costos en el Senado y en los congresos locales.
– Recorte en ayuntamientos: Límite estricto al número de regidores en los municipios para evitar excesos burocráticos.
– Destino de los recursos: El ahorro se etiquetaría directamente para servicios básicos municipales como agua, alumbrado, bacheo y drenaje.
– Consultas ciudadanas: Se propone ampliar mecanismos para que la población decida sobre temas clave, incluyendo el financiamiento público a los partidos políticos.
Combate a la “burocracia dorada”
La dirigencia de Morena enfatizó que esta reforma es una continuación de la lucha contra el régimen de corrupción. Según el comunicado, es “éticamente inaceptable” mantener aparatos administrativos costosos en un país con marcadas necesidades sociales.
Con este respaldo, el oficialismo prepara el terreno legislativo para una discusión que promete ser el eje central del debate político en los próximos meses.
jacl