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La noche del sábado en el estadio GNP, José Madero se transformó en una bestia y rugió como nunca ¡ante 60 mil fans!.
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Canta José Madero 4 horas en el GNP; da enorme concierto

La noche del sábado en el estadio GNP, José Madero se transformó en una bestia y rugió como nunca ¡ante 60 mil fans!.

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Autor: Agencias
26 de enero de 2026 a las 08:09 · 378 Vistas · 2 min de lectura

Por: Agencia Reforma

Ciudad de México.- La noche del sábado en el estadio GNP, José Madero se transformó en una bestia y rugió como nunca ¡ante 60 mil fans! El cantautor, fiel a su estilo desde su debut en solitario, una década atrás, comprobó su poder de convocatoria con el sold out de su concierto Érase una Bestia, cifra confirmada por su management, Class Music. 

Casi como un decreto, inició con Campeones del Mundo y el fandom le agradeció la serie de sentimientos a flor de piel que reavivaron al escuchar Baila Conmigo, Cantar de Gesta y MCMLXXX. 

Todo de negro, desde el cabello hasta los zapatos, el llamado “Pastor del Rock” se mostró conmovido al escuchar a sus seguidores, gritándole por igual, hombres y mujeres, lo mucho que lo amaban. Que quieren que sea el padre de sus hijos.

“Empecemos con buenas noches, gracias por atender esta cita importante para los que estamos en el escenario. “Yo escribí una canción (…) el cantar de gesta irónico, que así como ‘ya llegaste, la has cagado 10 mil veces y la vas a seguir cagando’, y así estamos, después de 10 años, en el estadio GNP”, expresó Madero, acostumbrado a hablar muy poco en sus shows. Anoche sería la excepción.

Controvertido, independiente y partidario de crear universos con cada una de sus composiciones, se confabuló con el Mariachi Juvenil Tecalitlán para cantar Final Ruin, una de sus piezas más representativas, y los alaridos de la concurrencia se mezclaron con cada palabra expulsada de su garganta. 

Con sus ásperos gritos estrellándose con micrófono, tan carrasposo como suele ser, rasgó la noche y generó bramidos rompiendo calmas y fulminando pasiones, ya fuera con ukelele, maracas o pandero. Muy entregado a su papel animalesco y desenfrenado, corrió, bailó, se contoneó, giró, se movió, se deshizo con tal de mostrarse tan entusiasmado como se sentía.

Escritor, compositor, cantante, Madero forzó a sus espíritus a transformarse en gruñidos acompasados, en gritos rítmicos.


DMC

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