
El tiempo para cruzar la frontera es de máximo 40 minutos y la ocupación hotelera en la ciudad texana es escasa; encargados de comercios confirman que la ausencia de visitantes se ha acentuado. Â
Por: AgenciasMilenio | Monterrey, Nuevo León.- La ocupación hotelera en McAllen refleja la realidad de lo que podría ser este primer puente o fin de semana largo del aí±o. Contrario a lo que regularmente sucede, los estacionamientos de los hoteles cercanos a la zona comercial de McAllen lucían ayer semivacíos, igual que los restaurantes y las tiendas. MILENIO pudo constatar de primera mano esta situación. Al arribar al hotel Fiesta Inn a fin de solicitar la tarifa de hospedaje para analizar varias opciones, la encargada hizo una contraoferta inmediata. â¿Cuánto están buscando pagar?â, dijo, âpodemos bajar la tarifa cinco dólares, 50 más impuestosâ. El recepcionista del hotel detalló que durante el viernes tuvieron una ocupación de 18 cuartos, de los 75 disponibles; mientras que para hoy sábado, solo tenían cinco reservaciones. El arribo a McAllen también corroboró la situación. Al llegar al Puente Internacional Reynosa-Hidalgo se podía apreciar una fila que no rebasaba los 20 automóviles en punto de las 14:00, hora del día en la que antes se observaban hileras desde las casetas de control migratorio hasta el lado mexicano en Reynosa. âAhorita sí hay poquita gente, los viernes a esta hora normalmente está bien lleno, pero ya tiene varias semanas asíâ, dijo una vendedora de dulces en el lado mexicano del cruce fronterizo. Bastaron entre 35 y 40 minutos para finalmente cruzar la frontera y entrar al condado de Hidalgo. Durante el cruce se podían observar placas de automóviles de Texas, algunas de Tamaulipas, y una muy pequeí±a cantidad con matrícula de Nuevo León. Al llegar a La Plaza Mall, el centro comercial más emblemático y uno de los lugares que más visitan los regiomontanos, el estacionamiento confirmó lo que dicen las redes sociales: la gran mayoría de los nuevoleoneses que antes lo abarrotaban, desairaron su típica visita de shopping a McAllen. En el interior de la plaza, los pasillos lucían poco transitados y las tiendas estaban casi vacías. âYa tiene como dos semanas así, está bien despacio (sic), hoy que es viernes estaría bien lleno a esta hora, pero pues la gente no ha venido, por Trumpâ, dijo Clarice, encargada de una tienda de accesorios para celulares en el interior de La Plaza Mall. Horas más tarde, en un segundo recorrido por el centro comercial, las cosas no habían cambiado mucho. âThis is not an usual Friday (este no es un viernes normal)â, comentó un comerciante turco, extraí±ado por la poca gente y las bajas ventas que registraron. Al intentar conseguir una entrevista con la gerente del centro comercial, nos recibió la directora de Marketing y Desarrollo Comercial de La Plaza Mall, Isabel Rodríguez. Sin embargo, no pudo ofrecer mucha información. âNo podemos especularâ, comentó al preguntarle sobre las expectativas que tenían sobre la afluencia de visitantes durante este primer puente por el día festivo mexicano. Pero la afluencia habla por sí misma. Las tensiones entre los gobiernos de México y Estados Unidos, las declaraciones antimexicanas de Trump, el dólar caro y los boicots contra los productos estadunidenses por redes sociales bastaron para que, por lo menos este viernes, la afluencia fuera mínima. Pese a los pocos compradores de ayer en los principales negocios de McAllen, los comerciantes confían en que las ventas repunten durante sábado, domingo y lunes, día feriado en México por las celebraciones del centenario de la Constitución de 1917. La baja ocupación hotelera, sin embargo, anticipa ya un puente escaso en ventas para el comercio de la frontera de Texas.