Texas.- El vuelo de carácter humanitario de la Marina Armada de México, coordinado con la Fundación Michou y Mau, siniestrado en aguas cercanas a la bahía de Galveston, durante su aproximación final, dejó seis personas fallecidas y dos sobrevivientes, según confirmaron autoridades mexicanas.
Entre las víctimas está Fede, un bebé de 2 años que viajaba para recibir atención médica por quemaduras en el 40% de su cuerpo. Su mamá y su enfermera sobrevivieron.
La identidad de los tripulantes fue dada a conocer por el periodista Gage Goulding, del medio estadounidense KPRC 2, quien difundió en redes sociales el listado oficial de quienes viajaban a bordo del Beechcraft King Air, matrícula NX 1209, utilizado para un traslado médico especializado.
Entre las personas fallecidas se encuentran elementos activos de la Marina, personal médico y el menor que era trasladado para recibir atención especializada:
Teniente Víctor Rafael Pérez Hernández
Teniente Juan Iván Zaragoza Flores
Teniente Luis Enrique Castillo Terrones
Marinero Guadalupe Flores Barranco, especialista en Aeronáutica Naval y Electrónica
Federico Efraín Ramírez Cruz, paciente de dos años de edad
Dr. Juan Alfonso Adame González, médico integrante de la misión

El padre recibió una visa humanitaria para recuperar el cuerpo y acompañar a su esposa.
En medio del dolor, un padre y su hijo de 11 años se convirtieron en héroes: tomaron su lancha y rescataron a las sobrevivientes ante la falta de apoyo inmediato.
Con ambas piernas rotas, Miriam de Jesús Rojas Mancillas, la enfermera a cargo de Fede, no dejaba de preguntar por el bebé a Sky Decker, el héroe que la rescató de entre los escombros.
El rescate que cambió el destino de dos sobrevivientes
El accidente no solo dejó escenas de devastación, sino también un acto de heroísmo que evitó una tragedia mayor. Scott Decker, pescador local, relató cómo, al acercarse a los restos de la aeronave parcialmente sumergida, escuchó los gritos desesperados de una mujer atrapada en el interior.
“Pensé que no había sobrevivientes, hasta que escuché los gritos”, narró.
Sin dudarlo, Decker se lanzó al agua y comenzó a retirar asientos y fragmentos retorcidos del fuselaje para liberar a la mujer. El rescate fue documentado por su hijo, Sky Decker, quien grabó con su teléfono celular los momentos posteriores al impacto. En las imágenes se observa a su padre nadando entre los restos mientras auxilia a quien presuntamente era parte del personal de enfermería de la misión.
DMC