Ciudad de México; 29 de octubre de 2025.- Un video manipulado con inteligencia artificial, que simulaba a una consternada Galilea Montijo anunciando el trágico fallecimiento de Leticia Calderón, incendió las redes sociales este fin de semana, sembrando confusión y angustia entre los seguidores de ambas figuras.
La noticia, falsa de principio a fin, se propagó con una velocidad alarmante. El clip, distribuido principalmente en TikTok, empleaba técnicas de deepfake para superponer el rostro y la voz de la conductora de "Hoy" en un contexto inventado, donde detallaba un supuesto accidente doméstico fatal.
Etiquetas como #LeticiaCalderonMuere se volvieron tendencia, amplificando el eco del bulo y demostrando la vulnerabilidad de los usuarios ante contenidos sensacionalistas pero técnicamente creíbles.
La respuesta no se hizo esperar. Lejos de cualquier tragedia, Leticia Calderón salió al quite con contundencia y buen humor. A través de sus redes sociales, la actriz de "Esmeralda" publicó una fotografía sonriente junto al mensaje: "Estoy vivita y coleando. Excelente semana".
Con esta publicación, no solo calmó los ánimos de sus fans, sino que desarticuló por completo la narrativa falsa, instando a sus seguidores a no caer en engaños y a verificar las fuentes.
Al otro lado de este revuelo de dudas, Galilea Montijo también tomó cartas en el asunto. Durante la transmisión en vivo de su programa, abordó el tema con seriedad y visible molestia. "Es totalmente falso", declaró con firmeza, explicando que ni ella ni su equipo tenían relación alguna con el video manipulado.
Montijo aprovechó la plataforma para hacer un llamado a la responsabilidad, subrayando la importancia de confirmar la veracidad de la información antes de compartirla y alertando sobre la creciente amenaza que los deepfakes representan para la credibilidad de las personalidades públicas y los medios.
Este incidente, más allá del susto pasajero, funciona como un caso de estudio sobre la era de la posverdad. La facilidad con que la inteligencia artificial puede ser utilizada para fabricar realidades alternas y dañar reputaciones exige una nueva alfabetización digital por parte del público.
El rumor de la muerte de Leticia Calderón no murió con el desmentido; deja, en cambio, una inquietante pregunta flotando en el aire: si un deepfake puede conmocionar al espectáculo hoy, ¿qué será capaz de falsificar mañana?

MEFC