Washington, E.U.– El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este lunes que el uso del analgésico Tylenol durante el embarazo podría contribuir al aumento de las tasas de autismo en el país. Sus declaraciones, que carecen de respaldo científico, fueron rápidamente calificadas de “irresponsables” por expertos médicos y corregidas por la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA), la cual suavizó el mensaje presidencial.
Trump anunció que la FDA notificaría a los médicos que el uso de acetaminofén (ingrediente activo del Tylenol) “puede estar asociado” con un mayor riesgo de autismo. Sin embargo, minutos después, la FDA publicó un aviso en el que solo sugiere a los médicos “considerar minimizar” su uso, y dejó claro que “no se ha establecido una relación causal”. El anuncio de Trump provocó una caída del 7.5% en las acciones de Kenvue, el fabricante del Tylenol.
Médicos y científicos desmienten la teoría
La comunidad médica criticó de inmediato las afirmaciones del presidente. El presidente del Colegio Americano de Obstetras y Ginecólogos declaró que estas afirmaciones son “irresponsables” y “simplifican peligrosamente” las complejas causas de los problemas neurológicos en niños.
Por su parte, la Sociedad de Medicina Materno-Fetal advirtió que no tratar la fiebre durante el embarazo aumenta el riesgo de abortos espontáneos y partos prematuros.
Científicos e investigadores han atribuido el aumento en los diagnósticos de autismo a una mejor definición del trastorno y a una mayor conciencia social, no a medicamentos ni a vacunas, como Trump también sugirió en su comparecencia. Kenvue, la compañía que fabrica Tylenol, aseguró en un comunicado que “la ciencia sólida demuestra claramente que tomar acetaminofén no causa autismo”.
Nuevo fármaco para el autismo, un anuncio aparte
En un anuncio separado durante la misma comparecencia, el secretario de Salud, Robert F. Kennedy Jr., informó que la FDA aprobó una terapia prometedora para un grupo de niños con autismo. Se trata de la leucovorina, un medicamento genérico que, según estudios limitados, podría ayudar a pacientes con niveles bajos de folato en el cerebro.
Expertos afirman que, aunque se trata de una decisión inusual sin ensayos clínicos amplios, podría abrir la puerta a nuevas investigaciones.
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