Rusia.- El martes 29 de julio de 2025, un poderoso sismo de magnitud 8.7 sacudió las costas orientales de la península de Kamchatka, Rusia.
Según el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), el epicentro se localizó a 136 kilómetros al este-sureste de Petropavlovsk-Kamchatsky, a una profundidad de 19.3 kilómetros, en el océano Pacífico.
El Centro de Alerta de Tsunamis del Pacífico (PTWC) emitió una alerta de tsunami para las costas de Rusia, Japón, Alaska y Hawái, advirtiendo sobre la posibilidad de olas peligrosas de hasta tres metros en un radio de 300 kilómetros desde el epicentro. La Agencia Meteorológica de Japón (JMA) también emitió un aviso para las costas del Pacífico, alertando sobre posibles olas de hasta un metro y recomendando no acercarse a las zonas costeras hasta que la alerta fuera levantada.
En Rusia, el Ministerio de Situaciones de Emergencia activó protocolos de evacuación preventiva en áreas costeras, instando a la población a trasladarse a zonas elevadas de 30 a 40 metros o a 2-3 kilómetros tierra adentro. Hasta el momento, no se han reportado víctimas ni daños materiales significativos, pero las autoridades locales continúan evaluando la situación y monitoreando posibles réplicas.
En Chile, el Servicio Hidrográfico y Oceanográfico de la Armada (SHOA) descartó la posibilidad de un tsunami en las costas nacionales tras analizar las características del sismo, confirmando que no representa una amenaza para el territorio.
Las autoridades rusas y japonesas mantienen la vigilancia en las zonas afectadas, mientras el PTWC y el Centro de Alerta de Tsunamis de Yuzhno-Sajalinsk (TWC-Sajalín) monitorean los niveles del mar para determinar si la alerta puede ser levantada.
Se recomienda a la población en las regiones bajo alerta seguir las indicaciones de las autoridades locales, mantenerse informada a través de canales oficiales y evitar las zonas costeras hasta que se confirme la seguridad.
DMC