
Piedras Negras, Coahuila.- Al dar a conocer su primer mensaje de Año Nuevo al frente de la Diócesis, el obispo Alfonso Miranda pidió encomendarse a Dios y depositar en Él toda la confianza y esperanza, al tiempo que solicitó, con mucha fe y humildad, que el 2025 traiga salud, trabajo, unidad y paz.
El obispo de Piedras Negras dio gracias y bendijo el año que termina, ya que Dios siempre estuvo con nosotros.
Indicó que en el año que empieza debemos depositar en Nuestro Señor la confianza y esperanza, además de poner ante Dios a nuestras familias.
No obstante externó que en el 2025, una de las preocupaciones de la Diócesis es la posible deportación masiva, por lo que hizo un llamado a estar atentos a las necesidades de alimento, agua y ropa para la gente que pudiera ser deportada y por quienes llegan del sur.
Monseñor Miranda Guardiola pidió también, de manera especial, para que en el 2025 haya suficiente trabajo, sobre todo para quienes viven en la Región Carbonífera, en donde existe un marcado de desempleo.
Previo a desear un Feliz Año Nuevo, el obispo llamó a poner en manos de Dios todas nuestras necesidades y problemas.
DGLJ