
Eagle Pass, Texas; 1 de diciembre de 2024.- La instalación del alambrado reforzado por filosas púas a lo largo de casi ya 50 kilómetros (más de 29 millas), ha permitido que Texas, por la frontera de Eagle Pass y el condado de Maverick, reduzca hasta el 80% de los cruces de indocumentados durante la operación de Lone Star que se acerca a su segundo año de estar activo por el gobierno de Greg Abbott.
‘Las fuerzas militares han venido para quedarse’, señalaron funcionarios locales del condado y la ciudad, quienes apoyan con cierta reserva, las medidas que ha implementado el estado de Texas, porque ‘garantiza la seguridad de los ciudadanos de las dos entidades’, afirmaron.
Y señalaron, que ahora que un juez federal ha determinado que la cerca de alambre no puede ser retirada, Texas no desistirá y por el contrario, continuará instalando esta medida antiinmigrante en todo el territorio donde se ubica Maverick y la ciudad de Eagle Pass hasta sus límites con la reserva Kikapú al sur y con el condado de Valverde, al norte.
Fuentes locales han asegurado que no es sólo el alambrado, sino que también es la cerca ciclónica, el muro metálico, los contenedores de acero y el equipo humano de la Guardia Nacional, y Seguridad Publica del Estado, lo que hacen mayormente a esta frontera, una región prácticamente blindada contra la migración ilegal.
Y señalaron ‘con Trump como Presidente, la situación para quienes entraron ilegalmente al paìs, será peor’.
ACS