
Por Jesús Castro
Saltillo, Coah.- En octubre del año pasado, cuando el obispo emérito Francisco Villalobos Padilla se encontraba todavía muy lúcido contactó a una abogada para que juntos hicieran un inventario de sus bienes y señalar a quién le gustaría que se los entregaran cuando él falleciera, con la intención de oficializar ese documento y dejar testamento oficial.
Aunque luego de que se comenzó a hacer ese escrito ya no se le permitió a monseñor salir de la casa del sacerdote y no tuvo tiempo de acudir a un notario. Pero ese documento existe y ahora es considerado como un testamento espiritual.
En el documento antes citado, al cual tuvo acceso Tele Zócalo, aparecen como beneficiarios de cosas u objetos que eran de monseñor su sobrino Carlos Villalobos, Édgar el sacristán de Catedral, el padre Raúl Bonafoux, el padre Gerardo Escareño, el obispo emérito Raúl Véra López, y el obispo Hilario González.
Pero también era su voluntad que otras cosas fueran donadas a parroquias, entre ellas Catedral y San Juan Nepomuceno, además del Seminario y a las Relgiosas Oblatas de Santa Marta.
De este documento el obispo Hilario sí tiene conocimiento de su existencia, pues se le entregó una copia, pero que en breve le harán llegar el original, con la condición de que haga cumplir la última voluntad de monseñor Villalobos.