Pese a lucir como un destino ideal, LaLiga no ha resultado un paraÃso para los jugadores mexicanos, ya que pocos han logrado consolidarse
Por: AgenciasCiudad de México.- LaLiga se ha convertido en un falso paraÃso para los futbolistas mexicanos.
Los tricolores llegan a España con la ilusión de comenzar con el pie derecho su andar por el Viejo Continente, sueño que para muchos se termina convirtiendo en pesadilla.
En los últimos 10 años, 11 jugadores tricolores han pasado por el balompié ibérico, y la mayorÃa de ellos no ha podido destacar en su primera experiencia en ese balompié, pues mientras unos no pudieron mostrar su mejor fútbol, otros tuvieron pocos minutos y la mayorÃa se devaluaron.
En ese lapso, el primero en llegar fue Javier Aquino, en el 2013, sueño que abandonó 2 años después tras un inestable paso por el Villarreal y el Rayo Vallecano. El oaxaqueño es uno de varios jugadores que tras fracasar en LaLiga fueron repatriados, asà como sucedió con Miguel Layún en el 2019, cuando dejó el Villarreal por los Rayados.
El caso más fue inverosÃmil fue el de Raúl Jiménez, quien en su momento sufrió labrando un gol en 28 partidos con el Atlético, pero después se convirtió, ya en el Wolverhampton, en el mexicano más valioso de la historia con un coste de 50 millones de euros.
Asà como el “Loboâ€, Diego LaÃnez y José Juan MacÃas tampoco han podido hacer del fútbol español la ventana ideal, pues el canterano de América ha ido de más a menos, pasando de disputar un promedio de 16 encuentros de Liga por temporada, a sólo tres.
Mientras que el ex de Chivas vive el peor momento de su carrera, pues suma tres meses sin jugar con el Getafe, club en donde no ha podido marcar.
Pero LaLiga no sólo ha limitado a los jóvenes, pues incluso los consagrados han llegado a sufrir.
El primero de ellos fue el arquero Guillermo Ochoa, quien tras demostrar buenas cosas en el fútbol francés, llegó al Málaga donde nunca consiguió la titularidad, algo que frenó su crecimiento.
Esta semana, OrbelÃn Pineda reportó con el Celta de Vigo con la misión de cumplir su sueño europeo y, de paso, borrar la mala tendencia que han tenido sus paisanos en el fútbol español.