
Tras el brutal asesinato del embajador ruso, los dos gobiernos se comprometieron a resolver el caso sin romper sus relaciones.
Por AgenciasÂ
Ciudad de México.- El brutal asesinato a tiros el lunes de Andrei Karlov, el embajador ruso en Ankara, despertó inmediatamente dudas sobre cómo podría impactar las complejas relaciones diplomáticas entre Rusia y Turquía e incluso si podría ser la chispa que desate un nuevo conflicto regional.
Para muchos analistas, el atentado era una versión moderna del asesinato del archiduque Francisco Fernando, consdierado el suceso que detonó la Primera Guerra Mundial.
También surgieron cuestionamientos sobre qué impacto puede tener en las negociaciones del conflicto en Siria, donde ambos juegan un papel fundamental en la búsqueda de una solución, junto con Irán.
De hecho, el asesinato del embajador a manos de un pistolero que gritó âNo se olviden de Alepo, no se olviden de Siriaâ, se produjo solo un día antes del encuentro planeado de ministros de exteriores y defensa de los tres países para hablar de la crisis siria.
âUna vida desapareció frente a mis ojosâ: el dramático relato del fotógrafo que retrató la muerte del embajador de Rusia en Turquía
Pero tanto el Presidente ruso, Vladimir Putin, como su homólogo turco, ReceG Tayyip Erdogan, reaccionaron con rapidez calificando los hechos como un acto de âprovocaciónâ que tuvo la intención de âperturbar la normalizaciónâ de las relaciones entre ambos países.
Y en una pronta conversación telefónica el lunes por la noche, se comprometieron a âreforzar la solidaridadâ, explicó Erdogan.
Por eso, aunque las circunstancias y causas del asesinato todavía no están claras, el editor de noticias del servicio ruso de la BBC, Famil Ismailov, cree que esto âno cambiará la relación actual entre Rusia y Turquíaâ. âEs más, es probable que se acerquen aún másâ, asegura Ismailov.
BRUTAL ATENTADO
Karlov ofrecía un discurso en una galería de arte en Ankara cuando fue muerto a tiros. Una visión que comparten analistas turcos como el columnista Mustafa Akyol: âNo, esto no es Sarajevo en 1914â, tuiteó Akyol en referencia al asesinato del archiduque Francisco Ferdinando de Austria a manos de un nacionalista serbio que dio paso al comienzo de la Primera Guerra Mundial.
âAnkara y Moscú no van a ir a la guerra. Muy al contrario, quizás incluso se acerquenâ, dijo Akyol, según una cita de el diario The Washington Post.
Una delegación rusa llegó el martes a Turquía para investigar el asesinato de su embajador, al tiempo que las autoridades turcas afirmaron que el predicador Fethullah Gí¼len, bestia negra de Ankara, estaba detrás del crimen.
El jefe de la diplomacia turca, Mevlí¼t Cavusoglu, afirmó el martes que la red del predicador Fethullah Gí¼len, enemigo jurado del presidente Recep Tayyip Erdogan, está âdetrásâ del asesinato.
En un hecho inédito, Ankara aceptó sin ningún tipo de restricción la participación en la investigación de los 18 investigadores enviados por el Gobierno ruso para investigar el caso y buscar la presunta intervención de otro país.
Además, la delegación rusa colaboró en la autopsia del cuerpo del embajador para repatriarlo.
APOYO ANTE GOLPISTAS
La reacción de Putin tras el fallido golpe de Estado en Turquía, el 15 de julio, también ha contribuido a estrechar lazos, siendo uno de los primeros líderes extranjeros en llamar a Erdogan para manifestarle su apoyo. âEs un hecho que la relaciones mejoraron radicalmente desde entoncesâ, asegura Emre Temel, subeditor de la web del servicio turco de la BBC.
En su primer viaje al extranjero tras ese intento de golpe, Erdogan se reunió con Putin en agosto.
Miles de seguidores del presidente Erdogan salieron a las calles a mostrarle su apoyo tras el golpe de Estado de julio.
âTu llamada justo después del golpe fue muy reconfortante para mí, mi liderazgo y mi puebloâ, dijo el Presidente turco, refiriéndose a Putin como âmi querido amigoâ, según reportó entonces el diario The Guardian. De hecho, la relación personal entre ambos líderes es cómoda, incluso âcercanaâ, explica Ismailov.
Ambos tienen una visión similar del mundo y de su lugar en él y creen que los países occidentales los han tratado âinjustamenteâ.
ESTABILIDAD POLíTICA
âLas relaciones entre Turquía y Rusia se han estrechado en el periodo de Erdogan gracias en parte a la estabilidad del liderazgo en ambos paísesâ, escribió en agosto de este aí±o Asli Aydintaba, experta en Turquía del Consejo Europeo de Relaciones Exteriores, un centro de análisis de política internacional.
En diciembre de 2004, Putin fue el primer jefe de Estado en visitar Ankara desde que los imperios ruso y otomano, enfrentados históricamente, establecieron relaciones en el siglo 15.
Putin y Erdogan comparten características como líderes, tales como el fuerte personalismo.
En 2013, el asesor económico de Erdogan, Yiit Bulut, dijo: âHay un problema de liderazgo en el mundo. Digo esto en cualquier lugar. Sólo hay 2.5 líderes en el mundo hoy. El seí±or Erdogan, el seí±or Putin y la otra mitad es Obamaâ.
Los dos países tienen también importantes intereses económicos, con un volumen de intercambio comercial de 25 mil millones de dólares en 2015, según el informe de Asli Aydintaba.
Rusia exporta masivamente a Turquía, su segundo mercado después de Alemania. El mercado turístico turco también depende en gran medida de los viajeros rusos.
SIRIA ES EL OBJETIVO
Por todo esto, es improbable que el asesinato daí±e las relaciones bilaterales, pero según analistas su impacto podría hacerse más evidente en Siria.
Rusia es uno de los principales apoyos del presidente Bashar al Assad y su supervivencia es clave para la defensa de los intereses rusos en el país.
El Gobierno turco, por el contrario, ha sido un feroz crítico de Assad desde el comienzo del conflicto.
Y Erdogan ha dicho en el pasado que es imposible que los sirios âacepten a un dictador que ha provocado la muerte de 350 mil personasâ.
Por eso, para el editor de Medio Oriente de la BBC, Jeremy Bowen, âel hecho es que ambos países están en distintos bandos de una sangrienta guerra y aunque estén hablando entre ellos debido a que comparten intereses más amplios, tienen una propensión intrínseca para los problemasâ.
Aunque el periodista del servicio turco Emre Temel, opina que la prioridad de Turquía en el conflicto ya no es acabar con el Gobierno de Assad, sino evitar que se pueda crear una zona de control kurda en Siria.