Gesta Bertha Yaravi un fraude millonario, embaucando a familias saltillenses e incluso a sus propias amigas.
Por Carlos RodrÃguez
Saltillo, Coah.- El presunto fraude cometido por Bertha Yaravi, la mujer regiomontana que embaucó a familias de Saltillo, Torreón, Monterrey y hasta Texas mediante una agencia de viajes “patitoâ€, de nombre Yaravi Co Travels, fue a gran escala, pues sumando lo que cada una de las vÃctimas pagó, el monto raya en el millón de pesos.
Y es que tan solo unos clientes de Texas le pagaron 200 mil pesos por un viaje para tres personas a Cuba y otro a Tailandia, los cuales fueron liquidando poco a poco durante la pandemia. El descaro de la también conocida como “Cindy†la estafadora llegó al punto de defraudar hasta a sus amigas.
“A una sola le debe como 200 mil pesos, de un viaje a Tailandia y uno a Cuba, que eran para dos o tres personas. A mÃ, que se supone que era su amiga y su conocida ya no me contesta, yo sé que son 10 mil pesos con lo que a mà me estafó, pero son 10 mil pesos que a mà me costaronâ€, explicó Priscila, quien estudió con ella la preparatoria.
Lo hace para apostar
Según amigas de la presunta estafadora, detrás de la conducta delictiva de la regiomontana, que ya fue demandada ante la FiscalÃa General de Justicia del Estado de Nuevo León, podrÃa estar en un caso de ludopatÃa, pues a Bertha le gustaba apostar en casinos.
“Que jugaba en casinos, como que le gustaba jugar, yo no sabÃa, pero con otras amigas estábamos platicando de lo mismo, y dice una de ellas, que ella sà sabÃa que a ella le gustaba jugar, y a veces nos pedÃa dinero de que 10 o 5 mil pesosâ€, relató.
Lo que es verdad, es que cada vez salen más casos de clientes defraudados, algunos de los cuales confiaron porque ya habÃan comprado viajes con ella, pero después de que cerró el local, que en algún tiempo tuvo en Monterrey, comenzó con los fraudes.
Modus operandi
La manera en que Yaravi operaba era mediante las recomendaciones de conocidos, anuncios en redes sociales, y en ocasiones también buscaba la manera de abordar a los clientes de formas ingeniosas, por ejemplo, a un médico de Monterrey, que prefiere permanecer en el anonimato, lo comenzó a seguir en Instagram y le empezó a preguntar cuestiones médicas, para luego ponerse a sus ordenes si requerÃa un viaje. A él le quitó 34 mil pesos, pues nunca le volvió a responder.
“Ella me contactó, yo soy médico y me empezó a hacer unas preguntas sobre temas médicos, y me dijo que tenÃa agencia de viajes; en aquel entonces sà se me ofrecÃa y sà contraté un paquete con ella en un local que tenÃa aquà en Monterrey, por eso sà me animé a contratarla esta vez, porque no habÃa tenido ningún problema la primera vezâ€, dijo el doctor, que prefiere permanecer anónimo.
https://youtu.be/aXPoV9pnOLs