Contaron sus momentos más difÃciles y alegres.
Por: Agencia El UniversalCIUDAD DE MÉXICO, diciembre 24 (EL UNIVERSAL).- Comenzar una vida nueva es una idea tentadora, pero cuando se llega a un paÃs desconocido, sin dominar el idioma que predomina, suele convertirse en una experiencia aterradora en la que se tienen dos opciones: atemorizarse y dar media vuelta, o envalentonarse y seguir adelante.
Esto último fue la decisión que tomaron seis mexicanos que en entrevista con EL UNIVERSAL narran los momentos más difÃciles y alegres en la tierra del sueño americano.
El común denominador es que mientras labraban su camino en su nuevo hogar, transcurrieron los 22 años que lleva de vigencia el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), periodo en que las remesas aumentaron al igual que el flujo migratorio.
El plan de deportaciones prometido por el presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, ha generado preocupación en la comunidad mexicana. “Vamos a darle la oportunidad de que gobierne, pero igualmente tenemos que jugar una estrategia defensivaâ€, comenta César Vargas, el primer “dreamer†en formar parte de la Barra de Abogados de Nueva York.
El neurocirujano Alfredo Quiñones-Hinojosa señala: “Estamos en una etapa crÃtica entre los dos paÃses que va a afectar a las futuras generaciones de ambos. En México la gente escucha que el inmigrante es gente mala, en Estados Unidos escucha que somos gente que no vale la pena, que tienen que sacarnos, esto va a tener un efecto negativo en unos 10 o 15 añosâ€.
Sobre el muro afirma que “esa barda no va a llegar a nada, porque la gente cuando tiene sueños la va a brincar por arriba, la pasa por abajo, por donde seaâ€.
La activista Dulce Matuz coincide con Quiñones-Hinojosa y asegura que “el racismo siempre ha existido con Trump y sin él. No voy a dejar que Donald defina mi futuroâ€.
En ese sentido, la ex ejecutiva de Wall Street, Julissa Arce, comenta: “Si pudiera, hablarÃa con él de economÃa, puesto que es lo que le importa. Los inmigrantes pasamos por muchas cosas y ésta será otra, nos enfrentaremos a élâ€.
Manny Hernández y Jaime Lucero son conscientes de la preocupación entre la comunidad mexicana. El primero se hizo famoso por vender tamales vestido de luchador y ha sido reconocido por el sabor de sus platillos. El segundo, es el más veterano del grupo, pero desde su llegada a Nueva York ayuda a los migrantes, por lo que fundó Casa Puebla.
Episodios de discriminación, falta de dinero y temor a ser deportados, son lo que estos seis mexicanos libraron para dejar huella en el paÃs que en su momento los vio como extraños, pero que ahora tiene en su historia el legado que han dejado con los triunfos alcanzados. ___________________________________ (NOTA RELATIVA) El neurocirujano que lucha contra el cáncer Daniela DÃaz JACKSONVILLE, EU, diciembre 18 (EL UNIVERSAL).- “Pensaba salir por un momentito a trabajar y regresar, pero aquà seguimos, laborando con las misiones, con la ClÃnica Mayoâ€, explica el neurocirujano Alfredo Quiñones-Hinojosa, conocido internacionalmente como el Dr. Q.
Originario de Mexicali, Baja California, narra en su autobiografÃa cómo llegó a Fresno, California, donde trabajó por dos años como piscador de algodón, pintor, y soldador: “Mi rol ahora es darle esperanza a la gente por medio de lo que hago, con mi cerebro y mis manosâ€.
Egresado de la Universidad de Harvard, afirma: “Estoy preocupado por encontrar una cura contra el cáncer. Opero 300 casos al año, de todas partes del mundoâ€.
Descarta ser asesor del gobierno estadounidense o mexicano en materia de sanidad: “No tengo ningún interés. Pienso que mi rol en este momento es el más indicado y adecuado para formar y darle a la gente esperanzaâ€.
Sobre el momento en el que decidió quedarse en Estados Unidos, explica que “al darme cuenta que la vida acá no es tan fácil, porque creamos esa falsa imagen que uno se va a volver rico, pero la única forma de acumular riqueza es por medio de la educación, pero no lo entendemos en nuestro paÃs. Tenemos que regresar a esa época en la que la gente tenÃa esperanza, sueñosâ€.
De buen ánimo tras salir del quirófano, el Dr. Q atiende la charla vÃa Skype, viste uniforme quirúrgico y narra que como padre de tres hijos, les inculca hacer las cosas con pasión. “Debemos convertir la energÃa negativa en positiva, digámosle a la juventud que la única forma de salir adelante es estudiandoâ€.
—¿Qué sueño tiene ahora? —En que va a llegar el dÃa en que los mexicanos nos vamos a mirar como gente humilde y buena, pero al mismo tiempo lo vamos a lograr en Estados Unidos. Nos vamos a mirar con una oportunidad de construir enormemente no sólo en economÃa sino en ciencia y cultura. Nos vamos a sentir orgullosos de lo que somos. ___________________________________ (NOTA RELATIVA) “El rÃo me llegaba hasta el cuello†Andrea Ahedo NUEVA YORK, EU, diciembre 18 (EL UNIVERSAL).- Jaime Lucero fue testigo de la celebración de un 15 de septiembre en 1975, desde dos lados del muro. Mientras dejaba la tierra donde habÃa vivido por 18 años cruzaba la frontera para cumplir su sueño americano: “El rÃo te llega hasta el cuello y no sabes si serás arrastrado y te lleve la corrienteâ€.
Tras instalarse en Nueva York con su hermano Julio, consiguió empleo de lavaplatos en un restaurante donde trabajaba hasta 14 horas diarias por 110 dólares semanales.
AllÃ, como otros inmigrantes, fue blanco de burlas por no saber inglés, pero consiguió un bestsellers de la época y diariamente pedÃa que le leyeran tres páginas que en su tiempo libre estudiaba.
Con la inquietud de preservar las raÃces de su cultura, él y un grupo de paisanos forman Club Azteca en 1978. A la par, Lucero sube de rango en el restaurante, pero no era suficiente para él, tras seis años de trabajo pide que le vendan uno de los camiones a plazos que manejaba y conoce el negocio de comisionista.
En 1986, gracias a una amnistÃa durante el gobierno de Ronald Reagan obtiene su ciudadanÃa, con lo que puede encaminar a pasos agigantados su empresa, la importadora textil Gold & Silver, con la que emplea actualmente a 350 personas. Asà enfila en 1999 un nuevo proyecto, el más fuerte y significativo: Casa Puebla.
Fue llamada asà Casa Puebla, por la añoranza del estado que lo vio nacer en una metrópoli ajena y por el cobijo que da como federación a 78 organizaciones cÃvicas cuya misión es clara: si un inmigrante está en apuros, se le tiende la mano con asesorÃa para vivienda, trabajo, deporte, salud y derechos.
Además, Lucero marcó un antes y después tras la alianza con la CUNY, la red más grande de universidades en Nueva York con la que miles de estudiantes sin papeles terminan sus carreras sin la amenaza de ser deportados. ___________________________________ (NOTA RELATIVA) El primer abogado indocumentado en NY Daniela DÃaz NUEVA YORK, EU, diciembre 18 (EL UNIVERSAL).- A seis años de obtener su licencia y un pleito judicial de casi cuatro años por el derecho a ejercer su profesión, César Vargas se convirtió, en febrero, en el primer abogado indocumentado de Nueva York. El también activista, originario de Puebla, se graduó con honores de la Escuela de Leyes de la Universidad de la Ciudad de Nueva York.
Hoy, César es consciente de la preocupación que existe entre los migrantes sin papeles, en particular mexicanos. Explica que “muchos jóvenes están tratando de renovar su DACA (Acción Diferida para los Llegados en la Infancia) antes de que Donald Trump tome posesión.
“También tengo el caso de familias indocumentadas con hijos ciudadanos en las Fuerzas Armadas y otros casos donde están en proceso de asilo y necesitan aplicarse para cancelar sus deportaciones. Son diferentes casos, pero sà representan a la comunidad mexicana que está preocupada, tienen miedo, y quieren hablar con cualquier experto legal para entender su caso y para ver si hay alivios en el sistemaâ€, explica.
—¿Qué representan estos casos? — Es la razón por la que soy abogado, para representar y luchar por mi comunicad. En la mayorÃa de los casos no cobro, es gratis. Lo más importante no es el dinero sino ayudarles. La prioridad es que nuestra comunidad tenga acceso a consejo legal, es lo que mi mamá me enseñó, a no darles la espalda.
Sobre su último dÃa en México, recuerda que su madre lo llevó junto con sus hermanos a la catedral poblana. “La foto de ese dÃa representa el sacrificio de mi mamáâ€. Al cruzar la frontera “éramos los cuatro pequeños, mi mamá y el coyote. TenÃa cinco años, nunca tuve miedoâ€.
“Si mi mamá salió de su paÃs para buscar oportunidades, espero que mi trabajo sirva para que otros no pasen por estoâ€. ___________________________________ (NOTA RELATIVA) Con sazón oaxaqueño, chilango y guanajuatense conquista Chicago Karen Vázquez CHICAGO, EU, diciembre 18 (EL UNIVERSAL).- “No sé cómo ni cuándo, pero sé que me iré a vivir a Estados Unidosâ€, pensó Manny Hernández Uraga cuando era adolescente. De padre guanajuatense y madre oaxaqueña, nació en la Ciudad de México y se fue al paÃs vecino, exactamente a Chicago, en 1990, con visa de turista, con la firme idea de comenzar una nueva vida.
“Crecà con familiares que se venÃan al norte a trabajar. Me llamó la atención, me gustó todo lo de aquÃ, los deportes, las cosas materiales, el inglés. Siempre imaginé vivir aquÃ, para mà era un sueñoâ€, confiesa.
En la charla telefónica cuenta que en la adolescencia se le presentó la posibilidad de irse con amigos al otro lado y a su llegada inmediatamente buscó trabajo. Su adaptación a la nueva cultura no fue difÃcil, hablaba lo básico de inglés y en un año lo dominó.
Todos sus trabajos en la industria restaurantera, desde lavaplatos hasta gerente general, hicieron que se apasionara por el negocio de la comida. Cuando el último restaurante en el que laboró cerró, su ingenio y ganas de salir adelante lo motivaron a abrir su propia compañÃa.
El tamal fue el platillo elegido para que Manny comenzara su negocio The Tamale Spaceship, que ha sido reconocido como el mejor Food Truck por el “Chicago Journal†y la “Chicago Magazine†durante tres años consecutivos y se convirtió en uno de los inmigrantes mexicanos exitosos más conocidos en Estados Unidos.
“Originalmente querÃa abrir un restaurante de comida mexicana, pero en 2010, con la crisis económica, fue imposible obtener un préstamo por lo que puse una food truckâ€.
El 50% del menú cambia periódicamente según la temporada, por ejemplo, en estos meses destaca el tamal de calabaza con mole, pero los que más se venden en cualquier época del año son los de cochinita pibil, pollo con mole poblano, rajas con queso y pato con mole. Superman vs Atlantis Hace seis años, Manny Hernández y su socio, el acapulqueño José Balanzar, comenzaron a vender en su camioneta tamales al estilo mexicano de una manera muy peculiar, con sabores exóticos y despachando con máscaras de luchadores, lo que remonta al mexicano a su niñez: “A los americanos les decÃamos: ustedes tienen a Batman, Superman y Spiderman, nosotros a los luchadoresâ€.
Con 42 años de edad y 26 viviendo en Chicago, Manny junto con su socio tienen una plantilla de 20 trabajadores, de los cuales 60% son mexicanos, además de contar con un pequeño restaurante. Su plan a corto plazo es abrir uno más grande y crecer, “el cielo es el lÃmiteâ€, asegura.
El mexicano, quien obtuvo la nacionalidad americana en 2002, tiene a sus padres y hermanos cerca de él, puesto que desde 1998 son residentes legales en el mismo estado. Está casado desde hace 15 años con una americana con quien tiene una hija llamada Leah, de 14 años. América: ensalada gigante Sobre el triunfo de Donald Trump, Manny está en desacuerdo y dice no tener miedo, puesto que tiene confianza en que “la mitad de las cosas que ha dicho no las puede hacerâ€.
Para el empresario es una tristeza lo que pasó, puesto que por primera vez en Estados Unidos hubo un presidente como Obama, que representa culturalmente lo que es Estados Unidos: “Es una ensalada gigante y un ejemplo es mi hija que me ve completamente mexicano con piel obscura en comparación con su mamá rubia y que habla otro idioma. Obama representa a EU de la mejor manera y se tardó muchÃsimo tiempo para que hubiera un presidente asÃâ€.
Manny no está alejado de la cultura mexicana, puesto que viaja al paÃs cada año por asuntos de trabajo y siempre elige dos estados para tomar clases de cocina y probar nuevos sabores, pero si algo tiene claro es que cuando se retire le gustarÃa vivir en San Miguel de Allende, Guanajuato, y asà regresar a la patria que le vio nacer. ___________________________________ (NOTA RELATIVA) “Dreamer†influyente reconocida por “Time†Daniela DÃaz PHOENIX, EU, diciembre 18 (EL UNIVERSAL).- Dulce Matuz estudió IngenierÃa Electrónica en la Universidad Estatal de Arizona y tomó conciencia de estar sin papeles justo en esa época: “Cuando estaba en el equipo de robótica, mi maestro me preguntó: ‘¿Prefieres ser deportada como ingeniera o como alguien que limpia casas?’. Eso lo tengo muy grabado. Prefiero que no haya deportacionesâ€, narra.
Reconocida en 2012 como una de los 100 más influyentes del mundo por la revista “Timeâ€, por su activismo en favor de los llamados “dreamersâ€, recibió en septiembre la ciudadanÃa. “Una de mis razones es que siempre he querido votarâ€.
Matuz migró cuando tenÃa 15 años para reunirse con su madre. “Llegué un 4 de julio, casualmente fue esa fecha y tiene doble significadoâ€. Es cofundadora de la Coalición del Dream Act en Arizona.
Con 11 años de experiencia como agente de bienes raÃces, en 2013 abrió su empresa American Traditions Realty: “Fue por necesidad. Ayudas a la gente porque desafortunadamente los latinos siempre somos vÃctimas de fraude por falta de lenguajeâ€. — ¿Qué representa que no ejerzas como ingeniera? —Es un sueño frustrado hasta el dÃa de hoy. TodavÃa pienso que voy a regresar a él, que tengo que practicarlo de la manera que en mi dicción cheque… el ser ingeniero para mÃ, cuando me lo identificaron, fue de que habÃa que resolver problemas. Los ingenieros resolvemos los problemas del mundo. Entonces, de cierta manera sé que estamos resolviendo problemas en materia migratoria, practicando los problemas de ingenierÃa, el activismo, pero también me hubiese gustado tener la oportunidad de estar en Google, Facebook, high tech. Todo pasa por una razón.
“El activismo es una pasión que tengo dentro de mà y no la voy a cambiarâ€, afirma. ___________________________________ (NOTA RELATIVA) La ejecutiva ‘secreta’ que conquista Wall Street JazmÃn Palma LOS ÃNGELES, EU, diciembre 18 (EL UNIVERSAL).- “Entre las sombras del sueño americano†es la versión en español del libro en el que Julissa Arce relata su vida secreta como indocumentada en Estados Unidos, paÃs del que desconocÃa su lengua y costumbres. En noviembre se publicó y en él confiesa lo difÃcil que fue adaptarse y la compra de documentos falsos para poder estudiar y llegar a Goldman Sachs, filial de Wall Street.
—¿Cómo fue el proceso de compra de los documentos? —No podÃa estudiar porque las cartas que mandaba a las universidades me las regresaban por no tener un número de seguridad social, asà que decidà comprar papeles falsos. Pregunté a conocidos como podÃa obtenerlos. Un dÃa llegué a un casa como cualquiera, me tomaron la foto y en dos semanas ya contaba con él.
Se mudó a San Antonio, Texas, lugar a donde sus padres Julissa y Julio viajaban para vender joyerÃa de plata de su natal Taxco, Guerrero. Un dÃa decidieron mudarse permanentemente. Le tramitaron una visa de turista que expiró tres años más tarde. Cuando estaba en la adolescencia comenzó a comprender el significado de ser indocumentada.
“Mis padres nunca me consultaron si querÃa venir a vivir a Estados Unidos, al principio no me gustaba porque no sabÃa hablar inglés. Fue un experiencia fuerte para una niña de 11 añosâ€, cuenta Julissa Arce.
En 2001, una nueva ley abrió la posibilidad a estudiantes sin papeles de Texas asistir a universidades públicas pagando matrÃculas subsidiadas. Julissa vendió funnel cakes, un tipo de churro, por cuatro o cinco dólares, que ella misma preparaba para costear la escuela y la renta de una habitación en Austin, donde se encontraba el colegio. Esto lo hacÃa los fines de semana, puesto que la distancia entre ambas ciudades es de dos horas. En 2009, consiguió un permiso de residencia y dos años después la ciudadanÃa.
Al concluir sus estudios, Julissa realizó prácticas en Goldman Sachs hasta llegar a ser ejecutiva de la firma. El gran misterio, dice Julissa, fue que sus jefes nunca se enteraron de que ella habÃa ingresado con documentación apócrifa: “Si se hubieran dado cuenta me despiden. No sé cómo pasé todos los filtros y pruebasâ€.
Agrega que antes de que se diera a conocer la situación habló con sus jefes. No hubo reclamo alguno sino “palabras bonitas. Dijo algo muy positivo, como darle oportunidades a los jóvenes para venir a Estados Unidos a mostrar su talentoâ€.
Hoy se dedica a dar conferencias en Universidades de EU.