El presidente Andrés Manuel López Obrador ha aplazado en distintas ocasiones la meta de cobertura universal del programa 'Internet Para Todos'.
Por: EFEÂCiudad de México.- El gobierno de México llegará al DÃa Mundial del Internet, este lunes 17 de mayo, con la ambiciosa meta de garantizar “Internet para Todosâ€, un programa del presidente Andrés Manuel López Obrador que se ha retrasado en un paÃs donde casi 35 millones siguen sin acceso.
Aunque en su primer año de mandato, en 2019, prometió cobertura universal para 2021, luego aplazó su meta a 2022 y el mes pasado la pospuso hasta 2023.
“Lo queremos hacer a más tardar en el (20)23, esto es tener todo el paÃs comunicado mediante internet, ese es el compromiso, lo hice desde que asumà el gobiernoâ€, declaró el pasado abril.
Pero a mitad del sexenio, aún no existe “estabilidad institucional†ni “financiamiento constante†para proyectos públicos y privados que permitan alcanzar las metas, consideró Ramiro Tovar, profesor de economÃa del Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM).
“Ya llevamos tres años de la actual administración y todavÃa no vemos la implementación efectiva de metas predeterminadas y sujetas a una evaluaciónâ€, expuso a Efe el experto de telecomunicaciones.
Desconectados
En México hay 80.6 millones de personas con internet, pero aún hay 34.4 millones que no son usuarias, casi un tercio de la población, según el Instituto Nacional de EstadÃstica y GeografÃa (Inegi).
Sólo 44.3 por ciento de los hogares tiene computadora y 56.4 por ciento conexión a internet, según el Inegi.
“No es necesariamente malo ponerse metas ambiciosas, es importante porque la necesidad es muy apremiante porque las comunidades sin acceso tampoco tienen otros servicios públicos y están en una situación de mucha marginaciónâ€, comentó a Efe Elena Estavillo, presidenta de la agrupación Conectadas.
El diagnóstico del presidente es que sólo 25 por ciento del territorio nacional está comunicado por internet por “los atrasos de la corrupción del neoliberalismo†y el interés económico de las empresas privadas
Por ello, en 2019 creó una filial de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), empresa del Estado, llamada CFE Telecomunicaciones e Internet para Todos, que invertirá 11 mil millones de pesos (550 millones de dólares).
Su meta para 2025 es habilitar 200 mil puntos de acceso a internet gratuitos, extender los servicios de red y banda ancha a cerca de 130 mil localidades y adecuar infraestructura para generar “una gran capacidad de transporte de datosâ€.
Aunque Estavillo coincidió en que “no es un secreto†que para las empresas no es rentable comunicar a las comunidades más apartadas, advirtió “acciones desarticuladas†del Estado.
“CFE no es una autoridad, es una operadora estatal y ahà pareciera haber una confusión tremenda porque no tiene facultades para hacer polÃtica pública, no es una secretarÃa de Estadoâ€, apuntó la también la excomisionada del Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT).
Asimismo, cuestionó la desaparición de la SubsecretarÃa de Telecomunicaciones y el “debilitamiento†de otros organismos encargados de la digitalización en medio de “un momento disruptivo†ocasionado por la pandemia.
“No estamos viendo un plan integral de digitalización del paÃs, no tenemos una estrategia nacional, aunque para algunas comunidades se cumpla la meta de llevar el internet, va a legar a un lugar donde muy probablemente la población no tenga habilidades digitalesâ€, observó.
Huecos legales y presupuestarios
El profesor Tovar señaló que las “primeras deficiencias†surgieron con la reforma de telecomunicaciones de 2013, impulsada por el gobierno anterior.
“Fue eminentemente de carácter regulatorio y dejó un hueco enorme sobre mecanismos inmediatos para promover la penetración y la cobertura de los servicios de telecomunicaciones en el territorio nacional, no se incluyó ningún esquema institucionalâ€, mencionó.
Pese a las intenciones del presidente, el académico del ITAM advirtió que “no hay lo fundamentalâ€: presupuesto constante.
“Por más que el presidente se reúna con directivos de las principales operadores de telecomunicaciones y que se hagan convenios, la verdad es que hay una insuficiencia de fondos, la meta es ambiciosa y, por lo tanto, imposible bajo las actuales circunstancias de finanzas públicasâ€, consideró.