En el regreso de la afición al Cuauhtémoc, Puebla y Pumas no lograron hacerse daño y dejaron los goles de lado, con un 0-0 en el marcador.
Por: Agencia Reforma
Puebla. - Dicen que nadie sabe lo que tiene, hasta que lo ve perdido. Algo asà le pasó a la afición del Puebla.
Después de 13 meses sin ver a La Franja, la gente celebró todo. Era una fiesta que no serÃa estropeada por nada, ni siquiera por el 0-0 contra los Pumas está noche en el Estadio Cuauhtémoc.
¡Se termina el encuentro en el Estadio Cuauhtémoc! â±ï¸@Telcel
— PUMAS (@PumasMX) April 24, 2021
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Por eso la gente se desvivió en aplausos hacia Antony Silva tras ganarle el mano a mano a Favio Ãlvarez, al 80′, o bien hacia Christian Tabó con su potente disparo minutos después, pero los que se llevaron la noche fueron Santiago Ormeño y Maxi Araujo, quienes recorrieron el perÃmetro de la cancha, tras salir de cambio al 80′, mientras recibÃan las reverencias de los presentes.
La noche en el Cuauhtémoc arrancó con un show de pirotecnia. Ya Coldplay y su canción “Viva la vidaâ€Â habÃa animado los instantes previos al duelo. Algunos jugadores del Puebla no podÃan ocultar esa dosis de motivación por la presencia de la gente. El central Juan Pablo Segovia parecÃa Franco Baresi al anticiparse a las jugadas y participar como auténtico capo de la zaga. Una peinada suya, tras un tiro de esquina, por poco acaba en gol de Santiago Ormeño. También Javier Salas ganaba todas las pelotas en la media, y de sus pies nacÃan los ataques locales.
El VAR auxilió al árbitro Óscar MejÃa hasta en tres ocasiones, una de ellas tras la marcación de un penal por la presunta mano de Alan Mozo. Ormeño cogió el balón y no lo soltó. Él, como delantero de La Franja, nació con la pandemia, asà que no es un jugador acostumbrado a que le griten sus goles en la grada de la Primera División. Para su mala fortuna, el árbitro se retractó, tal y como lo hizo minutos después al perdonar una tercera amarilla a los Pumas, a Johan Vázquez. Minutos más tarde marcó una falta contra el Puebla.
“Esa sà la ‘vistes’…â€, gritó un aficionado.
El 0-0 tuvo varios detalles para el recuerdo. Puebla no cesó en sus intentos frente al marco rival. Hubo hasta una bronca en la zona de los aficionados de Pumas. No faltó quien bañara a los aficionados con ¿cerveza? Alfredo Talavera se contagió del espÃritu de Jorge Campos al conducir el balón hasta la media cancha (quizá por portar el uniforme rosa mexicano) y el Puebla mandó el balón al poste ya en la compensación, por lo que el equipo se ganó a pulso el aplauso de sus aficionados, que le reconocen el tercer lugar con 27 puntos, contra 18 de los Pumas que aún sueñan con colarse a la Repesca.